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Retrospectiva de Nati Cañada en Alcañiz

La Diputación de Teruel, a través del Museo de Teruel y en colaboración con el Ayuntamiento de Alcañiz, organiza la exposición “Nati Cañada. Retrospectiva 1960-2014”. Se trata de una interesante muestra artística que permite contemplar, hasta el próximo día 22 de junio, una selección de 53 obras de esta pintora turolense que ha conocido un notable reconocimiento nacional e internacional en el género del retrato. La exposición será inaugurada mañana viernes día 30 de mayo, a las 20.00 horas en la Sala de exposiciones del Ayuntamiento de Alcañiz.

La exposición se exhibe ahora en Alcañiz tras mostrarse con éxito en la sede del Museo de Teruel, donde ha sido visitada por 6.374 personas. Como novedad, se han incorporado cuatro retratos de Nati Cañada a conocidos bajoaragoneses.

Nati Cañada nació en Oliete (Teruel). Su infancia y juventud discurrió en Zaragoza, hasta que inició sus estudios de dibujo y pintura en las Reales Academias de Bellas Artes de San Carlos en Valencia y San Fernando en Madrid, obteniendo la licenciatura de Bellas Artes. Ha sido también profesora de piano en el Conservatorio de Música de Zaragoza.

La exposición permite, a través de su propia colección, conocer más de cincuenta años del trabajo creativo de Nati Cañada. En su labor artística se distinguen cinco décadas o etapas bien diferenciadas: en primer lugar situaríamos la etapa denominada “Formación y deformaciones”, años 1960-1970. Es la época de sus comienzos en Zaragoza, vinculados al estudio de su padre el pintor Alejandro Cañada, y su posterior formación académica en Valencia y Madrid. Son trabajos que confirman que entonces le interesaba “la estética por la estética, no por la belleza”, según ha declarado.

Una segunda etapa la dedica a la “Familia”. Es el periodo comprendido entre 1970 y 1980. Se casa, tiene hijos y descubre entre fotos antiguas su foto vestida de comunión. Ese episodio le llevará a la pintura y le introducirá en el uso del color blanco, muy característico de su obra.

En la tercera etapa, denominada “Mística”, a Nati Cañada le interesa el espíritu. Las figuras se transparentan sobre un fondo azul, son etéreas, flotan en el espacio. La cuarta etapa, que se desarrolla entre 1990 y 2000, es llamada de “Materia y desmaterialización” porque la artista investiga con las calidades que le proporcionan los pinceles más que el dibujo. Esa circunstancia le predispone para la evolución de la materia y para el paso a la siguiente etapa: la “Evolución de la materia”, en la que se encuentra ahora y en la que estudia cómo la desmaterialización se produce por algo, y cómo le sirve para alcanzar la perfección.

En esta serie de obras ahora reunidas en la Sala de exposiciones del Ayuntamiento de Alcañiz, procedentes de su colección particular, comprobamos cómo Nati Cañada ha cultivado el bodegón, el paisaje o la figura humana. No obstante, su reconocimiento ha venido de la mano del género del retrato. De ahí que la exposición reúna una colección de trabajos pictóricos en la que podremos ver cómo la pintora de Oliete ha visto a los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, al tenor Plácido Domingo, al escritor Camilo José Cela, a la modelo Inés Sastre o al músico Antón García Abril.

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