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Zaragoza, destino Erasmus

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España es el país con más universidades valoradas positivamente y premiadas por los estudiantes Erasmus. En total, son 20 las que cuentan con un “Very Good Award”, lo que le sitúa en el número 1 del ranking europeo en preferencia de destinos, según la web “Studyportals”, que pertenece a la Comisión Europea, y que realiza más de 17.000 encuestas a miles de universitarios en el continente. Todo un éxito cuya nota supera el notable, según los estudiantes que cada año vienen a la capital aragonesa. 

La Comunidad de Aragón cuenta desde hace 10 años con dos universidades, cuando arrancó la actividad de la USJ. Pero el programa Erasmus llegó a la capital aragonesa en 1987, gracias a la institución pública. 

La responsable de las relaciones internacionales de la UZ, Eva Pastor, cuenta que, como en todo proyecto internacional, los orígenes son muy diferentes a como ahora se concibe el Erasmus. “Son más pequeñitos, se hacían las cosas de otra manera”, explica. 

En el caso de la Universidad de Zaragoza fueron los contactos entre profesores de diferentes países los que funcionaron como germen de lo que hoy es el Programa Erasmus. “Varios profesores universitarios de diferentes partes de Europa comenzaron a firmar acuerdos de intercambio, más sencillos, y ese fue el principio de todo. Dieron un paso más en sus relaciones personales y gracias a eso, hoy contamos con este programa ”, apunta Pastor. 

De esa formalización de relaciones se ha evolucionado hasta hoy. Durante estos 28 años los convenios con instituciones internacionales han ido creciendo hasta convertir a Zaragoza en uno de los destinos preferidos por los Europeos. 

“Ha evolucionado muy satisfactoriamente, la UZ está muy bien posicionada en número de movilidades respecto a otras universidades españolas”, asegura la coordinadora de las Relaciones Internacionales de la UZ. 

Los objetivos de la movilidad de estudiantes para realizar estudios son varios. En primer lugar, permitir que los estudiantes se beneficien educativa, lingüística y culturalmente de la experiencia del aprendizaje en otros países europeos. En segundo, fomentar la cooperación entre instituciones y enriquecer el entorno educativo de las instituciones de acogida. En tercero, contribuir a la creación de una comunidad de jóvenes y futuros profesionales bien cualificados, con mentes abiertas y experiencia internacional. Y, por último, facilitar la transferencia de créditos y el reconocimiento de estancias en el extranjero, mediante el sistema ECTS o un sistema de créditos compatible.

ERASMUS EN CIFRAS 

Más de 1.000 extranjeros llegaron el año pasado a la UZ para participar en alguno de sus programas internacionales. De todos ellos, 676 eran Erasmus. Esta cifra es ligeramente inferior a la de otros años. En el curso 2010-2011 fueron 100 personas más las que vinieron a Zaragoza. 

En cuanto al país de procedencia, las estadísticas reflejan una tendencia que se repite año tras año. En el curso 2014-2015, 211 estudiantes de Italia llegaron a la UZ. “Al final la comodidad y la cercanía de estilos de vida y de culturas entre España e Italia hace que sea el destino más escogido cada curso”, asegura Pastor. Después de éstos, Francia (153), y Alemania (89) son los países cuyos estudiantes más demandan venir a Zaragoza. “En este caso el buen clima y la hospitalidad de la gente puede ser el factor que impulse a culturas tan diferentes a apostar por Zaragoza”. En total, la UZ recibió el pasado curso a alumnos de 24 países de todo el continente como Bélgica, República Checa, Inglaterra, Polonia, Suiza, Grecia, Finlandia o Dinamarca, entre otros. 

Si hablamos de centros más solicitados, el dato es también curioso. Desde la Universidad de Zaragoza, los alumnos de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura son los que más se animan a salir al extranjero (206). Sin embargo, los que vienen eligen la Facultad de Filosofía y Letras para cursar alguno de sus grados como Periodismo, Historia del Arte o alguna Filología. De esta manera, llegaron a este centro 224 personas, mientras que, en segundo lugar, 130 vinieron a cursar algún grado en la Facultad de Economía y Empresa. 

El proceso desde que el estudiante llega hasta que se va está tutelado por la UZ, de principio a fin. La universidad pública funciona con un sistema descentralizado por facultades, es decir, “cada centro se autogestiona y organiza”. Cada facultad cuenta con un responsable de Relaciones Internacionales que acoge a los estudiantes que llegan. Previo a la llegada las dos universidades que realizan el intercambio, y el alumno, ya han firmado un convenio de convalidación de asignaturas que valida que lo que el extranjero aprende en España, equivale, o se acerca, a los conocimientos que aprendería en su centro de origen. “Una vez aquí se les matricula, se les da el carnet, y la facultad le organiza su jornada de acogida, cada una aquí es libre de organizarse como mejor le vaya”, explica Pastor. El objetivo es que en ningún momento el alumno que viene se sienta “desamparado” y perdido en la Universidad. 

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