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La innovación, asignatura común en las aulas aragonesas

La innovación, asignatura común en las aulas aragonesas

Educar para los tiempos que corren. Aulas interactivas, temarios actuales, aplicación de la tecnología, desarrollo de la imaginación e impulso de los valores humanos. Todo ello a través de técnicas amenas para los alumnos, que despierten en ellos la curiosidad y las ganas por aprender. Estos son algunos de los objetivos de la actual Consejería de Educación.

Para ello han puesto en marcha varias iniciativas. La más global es el Pacto por la Educación, una medida todavía sin aprobar. Para su redacción están manteniendo reuniones con todos los miembros de la comunidad educativa. Según confirmó recientemente la consejera del área, Mayte Pérez, la intención es que el texto esté redactado para septiembre.

Dentro de este Pacto juega un papel imprescindible la innovación, con la que se persigue favorecer el desarrollo de los escolares. Para introducirla en las aulas aragonesas, el Departamento creó el Consejo de Innovación, un órgano que forma parte de la Estrategia de Innovación Educativa con la que se pretende renovar la forma de aprender los contenidos tradicionales de todas las asignaturas.

Este nuevo órgano está constituido por 57 maestros y profesores, liderados por el nominado al “premio nobel” de la enseñanza, César Bona, seleccionados por los proyectos que están llevando a cabo en diferentes centros repartidos por toda la Comunidad. “Aragón es una tierra de escuela de innovadores”, defiende el director general de Innovación del Gobierno de Aragón, Jesús Garcés. 

Estos profesores han mantenido a su vez reuniones con otros, planteándoles que “era necesario que los mismos maestros y profesores que innovan participaran en un grupo externo al Departamento para plantear unas líneas de actuación”, explica Garcés. “Queríamos plantear cómo estaba la situación de la innovación en Aragón porque durante estos cuatro años consideramos que ha habido un parón”, añade. 

Este grupo de expertos ha establecido cinco líneas de innovación, presentadas recientemente: compromiso social, comunicación oral, gestión de emociones, metodologías activas y tecnologías del aprendizaje y del conocimiento (conocidas como Tecnologías de la Información y la Comunicación). “Estas líneas conectan con nuestro currículo para que los profesores vean que son procesos de innovación que le ayudan a su desarrollo en las diferentes áreas para mejorar los procesos”, indica Garcés. 

TIEMPOS ESCOLARES

Todo este nuevo proceso no tiene por qué generar un elevado coste económico, ya que algunos de los proyectos se basan en la utilización de otras formas de aprender, como el de tiempos escolares, indica el director general. En este sentido, y tras la polémica generada con la posibilidad del cambio de jornada, indica que estos expertos comunicaron que “había que entrar en un nuevo modelo de organización de los tiempos”.

Asimismo, Garcés indica que es una posibilidad para introducir la innovación en el centro. “Esperamos que los centros y las comunidades educativas que se quieran acoger coloquen la innovación que están desarrollando y quieren desarrollar en el centro del proyecto porque ese es el elemento fundamental que va a valorar la administración para que siga adelante”

Esto no acarrearía coste económico adicional. Por el contrario, sí lo harían los referentes a las nuevas tecnologías. “Hay que hacer una revisión de cómo están ahora los centros en cuanto a las aulas de informática y ver cómo se pueden implementar nuevas tecnologías que puedan mejorar su aprendizaje”, confiesa. “Hemos visto que durante estos cuatro años ni los nuevos centros tenían aula de informática ni la tecnología mínima para iniciar”, apunta. “Durante estos cuatro años el tema de la tecnología en las aulas se ha paralizado”, lamenta. 

Toda esta iniciativa ha sido recibida con “mucha ilusión” en los centros educativos aragoneses. “Los centros quieren demostrar lo que están haciendo, lo estamos notando en todos los ámbitos”, ha explicado Garcés. Prueba de ello es el éxito de los conocidos como sábados metodológicos, que reúnen a 90 profesores en horario extra laboral para formarlos en todos estos ámbitos.

A partir de todo ello han elaborado un informe con 121 proyectos, que servirá de inspiración para el resto de centros. En él se sitúan de una manera visual los centros y los proyectos. En la competencia de “Aprender a aprender” están trabajando 36 centros, en lo relativo a lo digital 16, en comunicación lingüística 61, en competencia matemática y básica en ciencia y tecnología 16, en sociales y cívicas 48 y con la conciencia de expresiones culturales 17 y con el espíritu emprendedor 16. Entre ellos, huertos ecológicos, planteamientos como la metodología del aprendizaje del servicio, funcionamiento de drones y defensa de la naturaleza.

“UN COLE, UNA ILUSIÓN”

Todos esos proyectos tienen algo en común: la ilusión. Precisamente éste es el componente que da nombre a uno de ellos: “Un cole, una ilusión”, puesto en marcha en el CEIP Santos Samper de Almudévar, a cuya presentación acudió el pasado mes de noviembre la consejera de Educación, Mayte Pérez. El recreo pasará a “dividirse” en “rincones específicos”, tal y como explica la directora del centro, Carmen Abad. De este modo, los escolares podrán disfrutar de rincones de música, de teatro o de una zona verde. 

La idea parte de un grupo del APA del Colegio de Almudévar. El objetivo: acondicionar el patio del recreo y convertirlo en un espacio creativo de juego y aprendizaje. De eso se encargarán las familias, los maestros, las monitoras de comedor, los niños y las entidades locales, desde el diseño hasta la ejecución. 

“La cuestión es crear un espacio rico de estímulos, que tenga subespacios, como espacios verdes, huerto, flores, tierra…”, explica la directora. En definitiva, “un lugar en el que se faciliten las relaciones afectivas”.

Los propios alumnos dibujaron cuál sería el patio de recreo que les gustaría: con toboganes, pirámides de ruedas y cocinitas.

En el proyecto colaboran muchas entidades e incluso se han mantenido conversaciones con un grupo de asesores de Cataluña, donde ya hay varios proyectos implantados de este tipo. 

CRA BAJO MARTÍN

El CRA Bajo Martín es otro de esos centros que en Aragón trabaja siguiendo estas innovadoras líneas metodológicas. En su caso, decidieron hace seis años prescindir de los libros en la asignatura de Inglés. La idea surgió en el curso 2010-2011 y empezó a ponerse en práctica el curso siguiente, en 2011-2012.

Una de las promotoras de esta iniciativa es Silvia Del Corral, actual jefa de estudios del centro. El objetivo fue facilitar el transcurso de las clases, ya que, según explica Del Corral, los libros de texto en aulas donde distintos cursos están juntos “más que ayudar, dificultan el trabajo”. 

En los libros, la lengua se presenta “descontextualizada y dividida en compartimentos”, señala. “Creemos que lo realmente importante al terminar Primaria es que los niños sean capaces de comunicarse en inglés en situaciones de la vida cotidiana y conozcan en qué lugares se habla, así como aspectos socio-culturales que forman parte de esa lengua porque les ayudan a entender determinados aspectos de la misma”, explica Del Corral.

Lo que se persigue es que la lengua que se les presenta a los alumnos sea “la que se habla en la calle, la lengua real”. Es por eso que las series de dibujos británicas, los libros (que al principio tenían que comprar en el Reino Unido), las películas, los vídeos de Youtube y publicaciones de todo tipo se convierten en los soportes utilizados.

Aunque todas estas técnicas son cada vez más habituales, los padres todavía tienden a desconfiar de ellas. “Al principio para las familias es desconcertante no contar con un libro de texto, que es su referencia, pero una vez que conocen nuestro método de trabajo su visión cambia”, confiesa Del Corral.

Sin duda lo más importante es que los alumnos están “realmente motivados y tienen curiosidad y ganas de aprender”, destaca, por lo que “se cumple uno de los propósitos de esta forma de trabajo”. Esto se plasma en la mejora de los resultados en las distintas habilidades, especialmente en comprensión oral y escrita, según señala.

Este método se aplica tanto en las clases de Infantil como en las de Primaria, aunque adaptado a las características de los alumnos. De este modo, en los primeros ciclos las clases de centran en la lengua oral, a través de las rutinas, canciones, juegos y otras actividades, y, paulatinamente, van introduciendo la lengua escrita de una manera natural. El resultado, según apunta Del Corral, es claro: “a los alumnos que hace cinco cursos estaban en Infantil y ahora están en 3º de Primaria les ha costado menos el paso de la lengua oral a la escrita”.

Uno de los temas desarrollados es el conocimiento de los países a partir de 3º de Primaria. “Viajamos virtualmente y conocemos el país aprendiendo la lengua y vemos una película por curso”, explica. De este modo, acontecimientos como las olimpiadas y el mundial de fútbol son el vehículo utilizado. Todo ello incorporando el uso de las TIC en tareas como buscar información, grabar y editar un vídeo sobre el colegio o un Power Point explicando una ruta turística por uno de los países trabajados.

Todos estos proyectos han sido recogidos en un mapa presentado por el Departamento, al que tendrán acceso todos los profesores de la Comunidad

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