Página principal | Firmas | Antonio Mastral | Gobiernos de coalición

Gobiernos de coalición

Tamaño de la fuente: Decrease font Enlarge font

Al filo de la encuesta publicada por este mismo medio, Diario Aragonés, me asaltan algunas cuestiones que siempre he tenido entre ceja y ceja pero que la encuesta  ha puesto de manifiesto, más si cabe.

 La principal y a la que voy ha referirme, es la cuestión de los gobiernos de coalición post-electorales.

 Los partidos que los promocionan suelen justificarlos aduciendo que es deseo de los ciudadanos la necesidad de tales coaliciones, en tanto suman una mayoría estable, pero creo que tal justificación es interesada y no responde a la realidad.

 Cuando un ciudadano emite su voto, simplemente expresa su decisión de quien quiere que gobierne, pero de este hecho no cabe deducir  si quiere o no una coalición de gobierno y mucho menos entre que partidos.

 Creo que la abstención sistemática y el alto porcentaje de votos en blanco, un 7%, que la encuesta publicada señala, abonan esta tesis y es que los votantes empiezan a percibir con claridad que su  voto no es tan determinante como nos hacen creer. Que da igual lo que el votante desee, si con posterioridad los partidos modifican sus deseos con coaliciones posteriores.

 Creo que empiezan a entender que la coalición solo es una compra de voluntades para garantizar que un partido pueda tener una mayoría cómoda y suficiente para gobernar como quiera y con independencia del deseo de los electores y al partido minoritario, la bisagra, sacar pecho, amén de otras ventajas, presumiendo de una representación de la que carece.

 ¿Qué pasaría si tuviera que gobernar la lista mas votada y además tuviera que hacerlo consensuando puntualmente sus decisiones con el resto de partidos con representación? No hay duda de la incomodidad que resultaría para el partido en el gobierno, pero tampoco hay duda, que la misma nos permitiría ver con nitidez, la posición de cada partido ante cada tema en concreto y comprobar como aplica cada uno, el programa con el que se presentaron a las elecciones, sin perversiones.

 Se puede aducir que existiría una mayor inestabilidad de los gobiernos, de hecho, la justificación y el mayor merito asignado al gobierno de coalición que hemos tenido en estos últimos 12 años se ha residenciado en este hecho, la estabilidad, nos hemos cansado de oírlo, pero esta estabilidad ¿para quien es una ventaja? Sin duda para los partidos en coalición que se aseguran 4 años de poder omnímodo y un rodillo parlamentario, pero nunca para los ciudadanos que ven como su opinión solo sirve una vez cada 4 años.

 Todo ello sin incluir en el análisis, el interés de determinados grupos de presión y poderes fácticos, que se manejan mucho mejor con un solo interlocutor sobre el que poder influir y que sistemáticamente abogan por gobiernos de coalición.

 El mayor riesgo de una moción de censura o la convocatoria de elecciones anticipadas solo es incomodo para el partido en el poder.

 El coste de tales elecciones anticipadas, que alguien puede señalar como inconveniente, resulta el “chocolate del loro” a la vista de cómo emplean los diferentes gobiernos nuestro dinero.

 Creo que el argumento de la estabilidad es irrelevante y que en muchas ocasiones conduce a la paz de los cementerios.

 Preferiría un gobierno en minoría con la suficiente cintura para llegar a acuerdos con los partidos en la oposición y en el Parlamento, pues esa es, en el fondo y en la forma, la esencia de la democracia.

 Seguro que, a los partidos, esta formula les resulta mucho mas cansada, tendrían que trabajar mas, y demostrar que saben hacer política llegando a acuerdos, pero seria una forma de empezar a justificar muchas de las prebendas de las que goza nuestra clase política. Que ya es hora.


00000000000000