DIARIO ARAGONESMediodiaLa Congregación de las Esclavas de María viste de luto las calles de Zaragoza

La Congregación de las Esclavas de María viste de luto las calles de Zaragoza

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El luto y el silencio ha marcado este Sábado Santo. La Congregación de las Esclavas de María Santísima de los Dolores ha procesionado por las calles del Casco Histórico de Zaragoza en un recorrido que partía de la Iglesia parroquial de San Pablo. Han sido muchos los que se han acercado hasta el templo para ver cómo se iniciaba esta procesión, que ha finalizado tras tres horas -sobre las 14.00 horas- en el mismo lugar. 

“Venimos todos los años, sentimos mucho respeto”, ha indicado una vecina de la ciudad que aguardaba la salida. “Siempre solemos venir con tiempo, no nos gusta perdernos la salida”, ha apuntado otra. Y a las once en punto la talla ha salido de la Iglesia. Precedida de dos caballos, la Virgen ha estado arropada por las integrantes de este grupo, todas mujeres. Además, en esta ocasión, los tambores no han redoblado, el luto y el silencio solo se ha visto alterado por el sonar de dos campanillas que las hermanas tocaban a su paso. 

Desde la Iglesia de San Pablo, el paso ha recorrido las calles San Blas, César Augusto, plaza del Justicia, Manifestación, Alfonso I, plaza del Pilar, plaza de la Seo, Sepulcro, plaza de San Nicolás, Sepulcro, plaza de la Seo, Don Jaime, Espoz y Mina, Manifestación, plaza Lanuza, Torrenueva, César Augusto, San Blas e Iglesia de San Pablo de nuevo. 

Durante el recorrido, las Esclavas han realizado un acto de adoración ante el Cristo de la Cama en la plaza del Justicia. Parada obligada ha sido también en la plaza San Nicolás, donde ha tenido lugar el acto de la Soledad. 

Esta cofradía tiene su origen en 1866 y fue reestructurada en 1946, así se convierte en una de las más antiguas de Zaragoza. La procesión titular de las Esclavas está protagonizada por el paso de la Virgen de la Soledad. La imagen sale a la calle vestida de negro sin joyas, ni corona. El estandarte, confeccionado en 1950, está realizado sobre terciopelo negro y bordado con azabache y cristal por las propias esclavas. Delante, lleva el anagrama de la cofradía, un corazón blanco coronado por unas llamas y atravesado por una espada dorada y al dorso su nombre. 

En lo que se refiere al hábito, las Esclavas portan una túnica negra con pala central y dos pliegues laterales, por delante y detrás. Además de un cordón blanco en la cintura, con tres nudos en un extremo y cuatro en el otro, que simbolizan los siete dolores de María Santísima. Sobre el pecho, llevan un escapulario de la Virgen de los Dolores. En la cabeza, cofia negra, que sujeta un manto de luto, que cae por detrás, casi hasta el borde de la túnica, y por delante, hasta el pecho, tapando la cara. También llevan guantes, zapatos y medias negros.

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