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Disminuye la prevalencia de demencias en la población general

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La prevalencia y la incidencia de casos de demencia en la población general se ha estabilizado o ha disminuido. Este es el dato esperanzador que publica la revista Nature Reviews Neurology, una de las más influyentes en el terreno de las demencias y de su forma más frecuente, la enfermedad de Alzheimer. Esta revista acaba de recoger una revisión de la bibliografía internacional que recoge los catorce estudios considerados sólidos que han evaluado en dos tiempos distintos la frecuencia de demencias en la población general. 

El primero de tales estudios se realizó en Zaragoza (Proyecto Zarademp), y sus resultados fueron publicados en el Acta Psychiatrica Scandinavica en el año 2007, comunicando una estabilización de la prevalencia de demencias (es decir, la frecuencia en un momento determinado) y una disminución en los varones comprendidos en las edades 70 y 84 años. 

Desde entonces, a partir de 2010 (la mayoría en los dos últimos años), se han realizado otros 8 estudios de prevalencia, en Goteburgo, Nordanstigs y Estocolmo, Suecia; Cambridge, Reino Unido; Indianápolis, EE.UU; un estudio nacional en EE.UU; y Hysayama, Japón. Además, se han publicado cinco estudios de incidencia de demencias (es decir, el número de casos nuevos por año), en Rotterdam, Holanda; Burdeos, Francia; Cambridge, Reino Unido; Yoruba, Nigeria; y el estudio Framingham en EE.UU. Todos ellos documentan una estabilización o disminución de la frecuencia de estas enfermedades.

Las demencias, y específicamente la enfermedad de Alzheimer, que en población general supone al menos dos tercios de todas las demencias, son enfermedades cerebrales que causan una pérdida de memoria y de funciones cognitivas (orientación, lenguaje, funciones ejecutivas, etc.) que pueden ser devastadoras, pues de modo progresivo deterioran al individuo llegando a causarle una total dependencia. Por tanto, el mensaje de que la prevalencia y la incidencia de casos de demencia en la población general se ha estabilizado o ha disminuido es positivo y esperanzador. 

En el año 2015 se publicó en la revista Lancet Neurology un trabajo sobre los primeros cinco estudios, pero ahora se confirma, tanto en los nuevos estudios de prevalencia como en los de incidencia la tendencia general a la disminución de la frecuencia de demencias, en particular la disminución en cada grupo de edad.

Los resultados iniciales en Zaragoza, Proyecto Zarademp (en una muestra representativa de la población general de cerca de 5.000 personas mayores de 55 años, que ha sido re-evaluada en cinco “olas” distintas a lo largo de 20 años), se interpretaron inicialmente con cautela a la vista de la opinión entonces mayoritaria de que la frecuencia de demencias estaba aumentando. Sin embargo, puesto que todos los estudios más sólidos ahora revisados apuntan en la misma dirección, se concluye que la tendencia a la disminución de la frecuencia de las enfermedades por grupo de edad es consistente, y que por tanto podría permanecer estable el número de casos a pesar del envejecimiento de la población.

ESTUDIO ACTUAL

Los estudios ahora revisados no han abordado el tema de los factores de riesgo y, consecuentemente, no han identificado factores que expliquen la tendencia descendente señalada, pero se conjetura que los importantes cambios sociales acaecidos, con la mejora de las condiciones de vida, de la escolarización y de la atención a la salud pueden haber influenciado favorablemente la salud física, la salud mental y la salud cognitiva a través del curso vital, de tal modo que puede haberse reducido el riesgo de demencias en la edad avanzada.

En vista del envejecimiento de la población, y puesto que la frecuencia de demencias está claramente asociada a la edad, concluye el estudio que junto a otras vías de investigación, como los estudios biológicos o terapéuticos, la identificación en las demencias de los factores de protección y los factores de riesgo potencialmente modificables puede ser crucial para disminuir su frecuencia y, por tanto debería ser una prioridad en la investigación.

El estudio actual ha sido coordinado por Carol Brayne, de la Universidad de Cambridge, y participan investigadores de la Universidad de Zaragoza y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón.

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