Memorial

Tamaño de la fuente: Decrease font Enlarge font

El final de año nos dejan una buena noticia a los aragonesistas. El útimo pleno del Ayuntamiento de Zaragoza en 2001 aprobó, con el voto en contra del PP una moción en la que se reclama un “memorial” para recordar lo que signficó el ajusticiamiento de Juan de Lanuza, su institución y la “invasión de Aragón” de 1591.

Por su interés y para que quede constancia en esta versión moderna de la Biblioteca de Alejandría, que es la red de redes, internet, adjuntamos íntegra la parte expositiva de la misma, así como la parte dispositiva, la que ahora tienen que poner en marcha los gobiernos de Aragón y Zaragoza.

“Los Fueros y Libertades Aragonesas son uno de los signos de identidad más específicos de Aragón. La conciencia de un país que goza de un status jurídico propio. Ya las Cortes aragonesas en 1451 afirmaron: 
“sempre habemos ascuitato decir antigament e se trova por experiencia, que atendida la gran esterilidat de aquesta terra e pobreza de aqueste Regno, si non fues por as libertats de aquél, se irían a vivir e abitar las gents a otros Regnos e terras más frutiferas”. Jerónimo Blancas acuñó la expresión “antes fueron leyes que reyes”. Joaquín Costa afirmaba que “Aragón no se define por la guerra, sino por el Derecho; todo él es una academia de Jurisprudencia Y a partir de ahí, entiendo que dos cosas han llegado donde deberían llegar, y no pasarán de allí, salvo detalles: la escultura en Grecia y la Libertad civil en Aragón”.

Cuando en Aragón se habla de “Fueros” se alude a una legislación, a una ley paccionada que emana de la voluntad de las Cortes de Aragón y su pacto con el Rey. No a la voluntad exclusiva de éste. Desde la compilación de 1247 con Jaime I, “el Vidal Mayor”, se aprueban normas que se incorporan a los Fueros. Desde ese momento, en Aragón se entiende que ni el rey está por encima de las leyes. Se trata de una normativa nacional, frente a los restantes Fueros de su época que tienen validez local, y emanan de un acuerdo entre el Rey y las Cortes que de alguna forma limitan el poder real. Los Fueros equivalen a las Leyes pero se asocian, además, en la mentalidad aragonesa a la idea de “libertades”.

Para la defensa de los Fueros y Libertades Aragonesas existió una figura específica de Aragón: el Justicia de Aragón, un “juez medio” 
entre el rey y el reino, o entre los nobles entre sí. Una figura que surge en el siglo XIII y que, con distintas variantes, mantiene esas características, a las que añade en 1283 la Presidencia de las Cortes y va adquiriendo papeles de garante del derecho foral lo que consta en las Cortes de 1300. Posteriormente, en 1348 es el intérprete de ese derecho y debe ser consultado en caso de duda. Otra función era la de “manifestación”, es decir, el amparo frente a jueces parciales para lo que tiene una cárcel especial de protegidos o manifestados. Con los Austrias, cuando el Rey ya no sólo es de la Corona de Aragón, sino de un Imperio casi universal, el Justicia va asumiendo el papel de institución representativa del Reino, por eso Juan de Lanuza, asume las funciones de defensa de los fueros y libertades de Aragón frente a Felipe I de Aragón (II) del Imperio.

Hubo una revuelta popular y fuerista para que el exsecretario de Felipe I, Antonio Pérez, acusado de asesinato, fuese devuelto a la cárcel de la Manifestación, de la que había sido trasladado por orden real a la de la Inquisición. Felipe I ocupó con tropas Aragón y Juan de Lanuza se colocó al frente de la resistencia para detener esta invasión, cuya acción declaró “contrafuero”, fue vencido y decapitado sin proceso previo, el 20 de diciembre de 1591 en la Plaza del Mercado, en el lugar que ocupa actualmente el Mercado Central.

Tras la conquista de Aragón en la Guerra de Sucesión, el primer Borbón, Felipe IV (V de Castilla) decretó la desaparición de esta figura en 1707, pero siguió viva en el imaginario colectivo de Aragón. 
Por eso, en 1904, se erige el monumento al Justiciazgo en la Plaza de Aragón por suscripción popular, monumento de Félix Navarro. Por eso, los restos de Juan de Lanuza fueron trasladados en 1914 de la Diputación a San Cayetano, donde descansan, acompañados de una gran manifestación popular. Por eso, el Estatuto de Autonomía de 1982 recuperó esta figura.

Sin embargo, en el lugar donde fue decapitado vilmente del defensor y garante de los Fueros y Libertades Aragonesas, tan solo una modesta placa en un lateral del Mercado recuerda este hecho”.

Hasta aquí la exposición de motivos, ahora el texto aprobado:

“El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza insta al Gobierno de la Ciudad a erigir, en colaboración con la institución del Justicia de Aragón y el Gobierno de Aragón, un memorial en el entorno del Mercado Central que recuerde la defensa de los Fueros y Libertades aragonesas por el Justicia de Aragón, Juan de Lanuza el 20 de diciembre de 1591”.

Habrá que recordárselo todos los días a Belloch y Rudi, Rudi y Belloch para que pueda ser.

Compartir en:
Compartir en :

Etiquetado como:

No hay tags para este articulo

Valora este articulo

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Y ADEMAS ...