DIARIO ARAGONESSin categoría'Ministerio de Antiincultura'

'Ministerio de Antiincultura'

Tamaño de la fuente: Decrease font Enlarge font

Uno de los debates más interesantes desde la victoria de Rajoy ha sido el suscitado esta semana en torno a la posible eliminación del Ministerio de Cultura. Cuando escucho a alguien hablar de dicha cartera, creo sentir lo que millones de españoles. Veo a la tía o a la abuela que, vacías de originalidad, regalan a su sobrino o nieto por su cumpleaños algo de dinero “para que se compre lo que quiera” sin reparar en si lo finalmente adquirido va a tener utilidad alguna para el chaval. 

No sé hasta qué punto mi automática percepción se ajusta a la realidad. Creo con mayor firmeza que los grandes problemas culturales de España no son ni la abusiva -para muchos- financiación de películas nacionales ni las descargas gratuitas de música, ilegales según pocos. La carencia de cultura y, lo que es más grave, de interés por la misma en algunos sectores de la ciudadanía sí son los grandes contratiempos en este campo. 

Por ello, España podría ser pionera en la puesta en marcha de un ‘Ministerio de Antiincultura’. Una cartera encargada de que los jóvenes finalicen su formación obligatoria conociendo la obra de los grandes iconos de la cultura popular; como los Rolling Stones, los Beatles, los grandes dibujantes españoles y norteamericanos, Steven Spielberg, Francis Ford Coppola o Martin Scorsese. Es cuestión de evitar que la mayoría de víctimas del sistema educativo actual salgan del ‘insti’ habiendo olvidado mucho sobre Beethoven e ignorándolo casi todo sobre ejemplos como los citados, no menos capitales en la cultura actual.

Además, el nuevo ‘ministerio’ fomentaría que en los centros educativos los alumnos se iniciasen en la dichosa lectura de la mano de profesores capaces de recomendar títulos, por ejemplo, en función de aficiones (el fútbol, los coches, salir por la noche, los cómics…) y no de un programa escolar cargado de clásicos poco entendibles para un público infantil, juvenil o adolescente.

Como últimos ejemplos pero no definitivos a realizar en esta legislatura, el ‘responsable de Antiincultura’ podría poner sobre la mesa la cara amarga de la ‘telemierda’. Su millonaria audiencia tendría que reflexionar sobre los valores reflejados en esa amplia gama de programas que todos conocemos y que alguna vez hemos ojeado. 

Al igual que un aficionado con miles de partidos de fútbol a sus espaladas es capaz de distinguir la calidad de Messi de la de un ‘paquetón’ sirviéndose de argumentos enjundiosos, una ciudadanía formada culturalmente puede exigir buena cultura y realizar juicios de valor sobre casi cualquier tipo de manifestación artística. Falta por concretar si eso es lo que los poderes políticos y económicos realmente desean. 

Compartir en:
Compartir en :

Etiquetado como:

No hay tags para este articulo

Valora este articulo

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Y ADEMAS ...