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Innovación y solidaridad al servicio de la vida

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Innovación, solidaridad y un gran equipo médico para dar esperanza a los que se han quedado sin opciones. En 2007 Aragón instaló el Programa de Trasplantes Renales con Donante Vivo; desde entonces, 42 personas han pasado por el quirófano gracias a la donación altruista de un familiar o un amigo. En 2013 el Hospital Universitario Miguel Servet recibió la licencia para realizar también trasplantes renales cruzados, y ha sido a finales del mes de marzo cuando Aragón ha realizado la primera intervención de este tipo. 

El trasplante cruzado se produce cuando un paciente con insuficiencia renal ha optado por un trasplante de donante vivo, pero después de hacer todas las pruebas descubre que su donante no es compatible. En ese momento los médicos presentan a la pareja formada por donante y receptor la opción de entrar en una lista nacional para buscar un donante y un receptor que sean compatibles con ellos. Ingresan sus datos en un programa informático muy complejo que se ocupa de establecer cruces de compatibilidad a nivel nacional, y si logran formar una cadena de compatibilidad se produce una intervención múltiple. 

En este proceso, cada donante ofrece uno de sus riñones y su receptor recibe un riñón que sí es compatible. Todo esto conservando el anonimato de los pacientes, a través de la asignación de unos códigos y con un amplio proceso legal y administrativo. “Es un proceso extremadamente regulado y muy bien cubierto por una sanidad pública y gratuita”, recalca el responsable médico del Programa de Trasplante Renal con Donante Vivo del Miguel Servet, Álex Gutiérrez.

El Hospital Universitario Miguel Servet es el único en Aragón que actualmente puede llevar a cabo esta cirugía. El proceso puede realizarse con dos o más parejas, formando cadenas y diferentes cruces, e incluso puede incorporar algún donante totalmente anónimo o “buen samaritano”, que no tenga ningún tipo de relación con los receptores, sino que simplemente haya decidido donar. La primera intervención de este tipo en Aragón se ha realizado con un cruce simple entre dos parejas, una de ellas de la Comunidad.

El mayor problema de este tipo de intervenciones radica en la logística. Encontrar donantes y receptores compatibles entre sí es un proceso difícil, ya que pueden estar separados por distancias muy grandes. Normalmente, todas las intervenciones pueden realizarse en un mismo hospital, pero en este caso no. Se intervino a los donantes en dos centros diferentes y una vez extraídos los riñones se enviaron hasta el hospital de destino correspondiente, realizando así cada hospital dos cirugías. Gutiérrez afirma que la intervención se realizó con éxito, y aunque es muy reciente y el proceso todavía está en marcha, “por ahora las cosas van muy bien”.

TRASPLANTE RENAL EN VIVO

En 2007, el Hospital Universitario Miguel Servet recibió la licencia para poder practicar trasplantes renales con donante vivo y, año a año, estas cirugías se han vuelto más comunes. En Aragón es el único centro autorizado, pero ya ha realizado 42 procedimientos.

El trasplante renal con donante vivo permite a los pacientes evitar o acortar el tiempo en diálisis, mejorando así sus expectativas de vida y su estado de salud general. 

Gutiérrez considera que “los resultados son mejores con órganos de donante vivo”, debido a la reducción del tiempo en que el órgano está sin riego, a la posibilidad de programar las intervenciones para conseguir las condiciones óptimas, y al perfecto estado en el que se encuentran los órganos a trasplantar en el momento de la intervención, que en los casos de órgano de cadáver han estado sometidos a un gran estrés y a múltiples medicinas.

“La supervivencia de un riñón donado en vida está en los 25 años, los riñones de donante cadáver tienen una vida de 10 a 12 años”, aclara el coordinador Autonómico de Trasplantes, José Ignacio Sánchez Miret.

Cualquier persona puede convertirse en donante vivo. Lo indispensable es estar sano, ser mayor de 18 años y haber tomado la decisión de donar de forma libre y altruista. Gutiérrez explica que “no hay una edad límite, lo importante es estar sano para poder afrontar la donación de una forma segura, sin que haya daños”. 

Una vez que la decisión está tomada, el donante debe ser informado minuciosamente de todo el proceso y, si es compatible y decide realizar la donación, deberá firmar un consentimiento, la cesión de órgano en vida, al menos 24 horas antes de la extirpación, aunque en cualquier momento puede echarse atrás. Gutiérrez recalca que “la donación de un riñón en vida, no reduce ni la calidad ni la cantidad de vida, sino que es un proceso extremadamente seguro en términos de calidad y cantidad de vida a muy largo plazo, es decir, de por vida”. 

En el proceso hay también unos requisitos legales y administrativos que tienen el objetivo de preservar la transparencia y la ausencia de intereses ocultos. 

Receptor y donante serán examinados por el médico que realizará el trasplante, el llamado ‘hombre bueno’ que se asegura de que el donante esté totalmente informado y desarrolle la donación de manera totalmente libre, el psiquiatra, el Comité Ético Asistencial del hospital, y un juez; y todos ellos deberán aprobar la intervención.

Actualmente, en Aragón hay 98 personas esperando un trasplante renal, que tres o cuatro días a la semana tienen que desplazarse a su centro sanitario para recibir diálisis, un tratamiento que les hace permanecer ‘atados’ al hospital y limita en gran medida su calidad de vida. “Afortunadamente en Aragón, la mayoría de las personas que están en la lista de espera terminan recibiendo un órgano, pero el proceso puede alargarse”, especialmente en el caso de las personas jóvenes, ya que, la edad del donante medio se sitúa en los 61 años y, “no se puede implantar un órgano con un recorrido de vida tan largo a una persona de 20, 30 o 40 años”, explica Sánchez Miret.

INNOVACIÓN EN TRASPLANTES

El Hospital Clínico Lozano Blesa lleva a cabo un potente programa de trasplante hepático. En Madrid ya se están realizando trasplantes de hígado en vivo, especialmente en niños. Aragón todavía no realiza este tipo de trasplantes, aunque sí apuesta por la innovación. 

Desde 2005 el Lozano Blesa ha realizado tres splits. El split consiste en la partición de un hígado de donante cadáver para obtener dos lóbulos viables y poder realizar dos trasplantes, uno que sirva para un adulto y otro para un niño, esto es posible gracias a la alta capacidad de regeneración del hígado. El primer split se realizó en 2005 y sirvió para trasplantar a un adulto en el Lozano Blesa y para trasplantar a un niño en el Hospital de La Paz en Madrid.

También existe la posibilidad de realizar una donación pulmonar en vivo. Sánchez Miret explica que se trata de una intervención mucho más compleja que en España “está todavía dentro del campo experimental”. “Se donan casi siempre de padres a hijos los lóbulos superiores de los dos pulmones y se le trasplantan al niño”, explica. Esta intervención sólo se realiza en Madrid y de forma experimental.

De forma más habitual en España se está empezando a realizar la donación en asistolia, que consiste en la extracción de los órganos, fundamentalmente pulmones y riñones, después de que el corazón se haya parado. Para que esto sea posible son necesarias unas condiciones muy específicas. Este programa de trasplantes requiere de un vaciado de los pulmones, un enfriamiento y una limpieza, a través de una cirugía inminente tras el fallecimiento del donante, que además deberá haber recibido masaje cardíaco, para que los órganos resulten viables. Ya existen programas especializados en este tipo de trasplantes en comunidades como Madrid y Cantabria.

Además, a nivel mundial también se han dado casos de donación de parte del páncreas, pero esto es muy experimental y todavía no se ha realizado en España.

LOS TRASPLANTES EN ARAGÓN

Aragón comenzó a realizar trasplantes en 1986. En estos 28 años la Comunidad ha hecho un largo recorrido en este ámbito y ha pasado de realizar únicamente trasplantes renales a ofrecer la posibilidad de recibir un trasplante hepático, renal o incluso cardíaco sin salir de Aragón, además de los trasplantes oculares y de tejidos. Actualmente se han realizado un total de 2.061 trasplantes en la Comunidad, de los que 42 han sido con donante vivo. En lo que llevamos de año, Aragón ha realizado 39 trasplantes, 21 renales, 11 hepáticos, 4 cardíacos, 2 renales con donante vivo y un trasplante renal cruzado con donante vivo.

Asimismo, España es el país con la tasa de donantes más alta, 35 por millón de habitantes, y Aragón se sitúa por encima de la media nacional, con 37.1 donantes por millón de habitantes.

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