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Vacaciones sin sorpresas

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La llegada del verano hace que la guardia baje en lo que a medidas de seguridad se refiere. Las grandes afluencias de gente por las calles o las viviendas desocupadas por las vacaciones hacen que esta sea la estación preferida para los amigos de lo ajeno. Estar siempre alerta y no dejar que las casas parezcan vacías son dos de los consejos que nunca hay que olvidar.

Las personas mayores son el colectivo más vulnerable y en el que los ladrones más se suelen fijar. Por ello, la Policía Nacional ha comenzado una ronda por los centros de convivencia del Ayuntamiento de Zaragoza en la que se imparten unas charlas destinadas a evitar sustos.

Estas charlas están destinadas a personas mayores que, por ser un colectivo vulnerable, tienen un exceso de confianza y desconocen muchas tipologías delictivas. “Insistimos mucho en que hay que poner en práctica diferentes pautas de comportamiento para evitar ser víctimas de estos problemas”, explica el inspector y jefe del Área de Participación Ciudadana de la Policía Nacional, Tomás Tajada.

Al finalizar la época vacacional, el balance deja ver cómo han incrementado los robos en el interior de las viviendas. “Se trata de un incremento sustancial con respecto al resto del año porque hay observación y seguimiento de pisos vacíos”, indica el inspector.

Entre los casos más frecuentes se encuentran los delitos de hurto, robos sin fuerza ni intimidación, casos de timos, estafas en vías públicas… Mensualmente se detectan los timos tradicionales como el de la estampita o el abrazo, e incluso la modalidad denominada como “cogoteros”. “Son personas que hacen el seguimiento de una persona mayor, ven que entran en una entidad bancaria y cuando salen les sorprenden en su portal para sustraerles el dinero”, concreta el inspector.

Todas estas situaciones son mucho más frecuentes en la época estival, cuando hay más aglomeración de gente por el centro de las ciudades debido al turismo. Es uno de los momentos elegidos por los amigos de lo ajeno, que ven en la muchedumbre una forma de pasar desapercibidos.

También hay que tener precaución en el caso contrario. Cuando del ajetreo de la ciudad se viaja hasta la tranquilidad del pueblo, o a cualquier otro lugar para pasar las vacaciones, y se deja la casa deshabitada. “Cuando llegan estas fechas todos deseamos irnos de vacaciones, bajamos la guardia y no nos preocupamos de las medidas de seguridad que hay que aplicar todo el año”, alerta el inspector.

En las casas hay que dejar la apariencia de que sigue ocupada. Entre los consejos básicos, relata el inspector, “no bajar las persianas hasta abajo del todo, cerrar la puerta perfectamente, pedir que un vecino nos retire la propaganda y, a ser posible, instalar algún tipo de dispositivo de seguridad o de alarma”.

El delincuente se decanta por el objetivo que más posibilidades le ofrezca de conseguir el éxito. Es el caso de edificios de viviendas en los que casi no quedan vecinos durante el verano, inmuebles bajos que tengan acceso desde la planta calle o incluso “tener precaución de la modalidad de escalo”, alerta el inspector, ya que “los ladrones se pueden descolgar desde el propio tejado a galerías o balcones”. En este caso, informa el inspector, “hay que establecer medidas de seguridad físicas como rejas o cerrar perfectamente puertas y ventanas”.

CASOS EN PRIMERA PERSONA

Esta no es la primera charla de estas características a la que acude Gloria. “Me ha parecido muy interesante, espero que no me ocurra nada de lo que explican, pero he querido venir para prevenir, proteger a mi familia y enseñarles lo que he aprendido”, indica.

A María Luisa Vicente los casos que comentaba el inspector no le resultaban extraños. Hace pocos años, mientras se encontraba sentada en un banco esperando a que su hijo saliera de una entidad bancaria, un joven pasó corriendo y le robó el bolso. “Sólo llevaba la documentación y las llaves, pero grité auxilio”, recordaba María Luisa. Y menos mal que lo hizo, porque gracias a sus gritos un policía de paisano consiguió detener al ladrón cuando pasaba corriendo por su lado.

A Manuela lo que más le ha llamado la atención es la precaución que hay que tener en los cajeros automáticos. “En la charla nos han contado que hay ladrones que tienen cámaras diminutas que graban tu código secreto, incluso las ponen en unas cajas con propaganda para ser más disimulados”, destacaba Manuela a la salida de una de las charlas.

“ME DABA VERGÜENZA DENUNCIAR QUE HABÍA SIDO TIMADA”

La vergüenza o sentirse victimizado en varias ocasiones “es lo que hace que las personas mayores rehúyan a presentar una denuncia ante la Policía”. En ocasiones, agrega el inspector, es porque la cantidad estafada o sustraída es muy elevada. “Esto lastra muchísimas veces la necesidad de denunciar ante la Policía”.

“A mí me han hecho de todo”, lamenta Mercedes, que decidió acudir a una de las charlas junto a otras 40 personas en la Casa Amparo, “desde pisarme por detrás para que al girarme me pudieran robar el bolso en un descuido, me han puesto una navaja en la tripa, me han robado en un hotel, me han quitado varias veces el monedero…”. Por eso estas charlas, asegura “sirven para que veamos que estas cosas les pasa a mucha gente y que no hay que tener vergüenza a la hora de denunciar”.

Por eso, en estas charlas, el objetivo es “que no vuelvan a hacer lo que han hecho mal”. Eso sí, explica que “no se trata de infantilizar, sino de reiterar” porque se sigue bajando la guardia y sigue imperando el exceso de confianza.

CHARLAS EN CENTROS DE CONVIVENCIA

A lo largo de la segunda quincena de junio, la Jefatura Superior de Policía de Aragón ha puesto en marcha una iniciativa gracias también a la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza. Se trata del programa “¿Te vas de vacaciones?” que consiste en una serie de charlas que se celebran en los centros de convivencia municipales.

En las demarcaciones específicas de la Guardia Civil, será este cuerpo el que se encargue de desarrollar estas charlas en los barrios rurales.

Identificar la tipología delictiva y saber cómo actúan los delincuentes, estar siempre alerta y denunciar si has sido víctima de un delito. Son los tres consejos básicos que el inspector y jefe del Área de Participación Ciudadana, Tomás Tajada, quiere transmitir en cada una de sus charlas.

“A la policía no nos gusta que haya muchas denuncias por robo, pero es la forma para iniciar la investigación, identificar a los delincuentes y proceder a su detención y puesta a disposición judicial”, resume el inspector.

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