La etapa de Lluís López en el Real Zaragoza ha llegado oficialmente a su fin. Tras finalizar su contrato el pasado 30 de junio, el club ha confirmado la desvinculación del defensor catalán, quien ahora buscará nuevos retos lejos de La Romareda. Su destino más probable es el Shandong Taishan, sexto clasificado de la actual Superliga China, una liga en la que el conjunto de Jinan cuenta con un destacado palmarés nacional.
Lluís llegó al Real Zaragoza en el verano de 2020 procedente del RCD Espanyol y, desde entonces, se convirtió en un jugador constante, comprometido y con un fuerte peso en el vestuario. En total, ha disputado 113 partidos oficiales con la camiseta blanquilla, consolidándose como una pieza fija en las alineaciones durante varias temporadas. Su entrega, liderazgo y profesionalidad lo llevaron a portar el brazalete de capitán durante la pasada campaña, un reconocimiento a su influencia dentro y fuera del campo.
A nivel estadístico, el central de Manresa ha dejado una huella discreta pero significativa: un gol marcado —ante el Albacete Balompié en la jornada 33 de LaLiga Hypermotion— y dos asistencias repartidas en sus cuatro años en la capital aragonesa. Pero más allá de los números, lo que ha caracterizado a Lluís López ha sido su solidez defensiva, su capacidad de liderazgo y su disposición a dar siempre un paso al frente cuando el equipo lo necesitaba.
En su comunicado oficial, el club ha querido agradecerle públicamente su implicación durante estos años: “Desde el Real Zaragoza agradecemos a Lluís López su implicación, compromiso y profesionalidad durante su etapa en el club y le deseamos lo mejor de cara al futuro. ¡Gracias, Lluís!”
Su futuro parece ahora vinculado al Shandong Taishan, uno de los equipos más laureados del fútbol chino, que actualmente ocupa la sexta posición en la Superliga. El conjunto asiático cuenta con 15 títulos nacionales, entre ellos cinco Superligas de China y un récord de ocho Copas. La llegada de Lluís supondría un refuerzo de experiencia europea y liderazgo defensivo para el equipo dirigido por Choi Kang-hee.
La marcha de Lluís López deja un hueco importante en la zaga zaragocista, tanto a nivel deportivo como emocional. La afición le despide con respeto y gratitud, consciente de que, aunque no siempre brilló en los focos, fue un jugador que nunca se guardó nada y defendió el escudo con profesionalidad. Su legado, especialmente como capitán en una temporada difícil, perdurará en la memoria del zaragocismo.