El Gobierno de Aragón ha manifestado su inquietud por las deficiencias en la red de ferrocarril de la Comunidad Autónoma, tras un comunicado del Sindicato Ferroviario que señala problemas en la línea Zaragoza-Caspe-Tarragona. Esta situación ha llevado a Adif a imponer más de 20 limitaciones de velocidad debido al mal estado de la vía, afectando también a la línea Zaragoza-Lérida.
Reacción del Gobierno de Aragón
El consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial, Octavio López, ha solicitado al ministro de Transportes, Pedro Sánchez, que actúe de inmediato para abordar estas deficiencias. En una rueda de prensa, López expresó que la situación descrita por el sindicato es “crítica” y requiere una rápida respuesta para garantizar la seguridad de los usuarios. Esta preocupación surge justo después de un grave accidente en la alta velocidad en España, lo que ha generado un clima de inquietud entre los ciudadanos.
López criticó la comunicación del Ministerio de Transportes, que asegura que la seguridad de la red está garantizada a pesar de las limitaciones impuestas. Según el consejero, esta contradicción solo genera confusión e inseguridad entre los usuarios y los trabajadores del ferrocarril.
Impacto en el sector logístico
El consejero también destacó el impacto negativo que el estado de la red ferroviaria puede tener en el sector logístico de Aragón, donde el tren es fundamental. López subrayó que el ferrocarril en España atraviesa su peor momento en la historia reciente, mencionando incidentes como el caos en los servicios de Rodalies en Cataluña. Finalmente, el consejero instó al ministro a dejar de defender lo indefendible y a tomar medidas efectivas para revertir la situación del sistema ferroviario, que anteriormente era considerado un modelo a seguir en Europa.






