El Real Zaragoza ha completado este miércoles una nueva sesión de entrenamiento en la Ciudad Deportiva con la enfermería y las molestias físicas volviendo a condicionar el trabajo del equipo en un momento absolutamente crítico de la temporada. La principal novedad positiva la ha protagonizado Keidi Bare, que ha podido ejercitarse con el grupo, una noticia relevante para un conjunto que necesita recuperar efectivos cuanto antes de cara al decisivo encuentro ante el Real Valladolid.
Sin embargo, la otra cara de la sesión vuelve a ser la larga lista de jugadores al margen. Rober, Francho, Aguirregabiria, Saidu, Bakis, Paul e Insua no se han entrenado con normalidad junto al resto de sus compañeros, dejando una imagen que retrata con crudeza el estado físico de la plantilla a estas alturas del campeonato. El Zaragoza encara una de las semanas más importantes del curso con demasiados nombres entre algodones y con la sensación de que cada entrenamiento se ha convertido en una carrera contrarreloj.
Entre todos esos nombres, dos casos llaman especialmente la atención. Por un lado, Martín Aguirregabiria arrastra un esguince leve de rodilla. Aun así, no está descartado para el partido ante el Valladolid, lo que deja abierta la puerta a que pueda llegar si su evolución en los próximos días es favorable. Por otro, Rober no se ha ejercitado debido a un golpe en el pie, una molestia que vuelve a poner el foco sobre uno de los futbolistas más determinantes del equipo en este tramo final de la temporada.
La acumulación de problemas físicos empieza a ser una constante demasiado pesada para el Zaragoza. No se trata ya solo de una cuestión numérica, sino también de perfiles importantes en el funcionamiento del equipo. Francho, Saidu, Insua o el propio Rober son futbolistas con peso en los planes de David Navarro, y su situación obliga al cuerpo técnico a trabajar con incertidumbre casi permanente. A estas alturas, cada baja, cada molestia y cada entrenamiento incompleto alteran el plan de partido.
Ante este panorama, la cantera ha vuelto a tener protagonismo en la sesión. Han estado presentes los jóvenes Iker García, Monzón, Tobajas, Calavia, Terrer y Herrero, una señal más de que el club sigue recurriendo al fútbol base para completar entrenamientos y sostener el día a día del primer equipo. Más allá del valor simbólico, también es una muestra evidente de las dificultades con las que convive ahora mismo la plantilla profesional.t
El regreso de Keidi al grupo supone un pequeño alivio dentro de un contexto cargado de dudas. El centrocampista puede convertirse en una pieza importante si logra ponerse a tono a tiempo, pero el parte de guerra sigue siendo demasiado amplio. En la Ciudad Deportiva ya no solo se trabaja en lo táctico o en lo anímico: también se pelea contra el reloj, contra las molestias y contra una sensación de fragilidad física que no deja de perseguir al Real Zaragoza.
Con el Valladolid ya en el horizonte, la gran incógnita no es solo cómo jugará el equipo, sino con cuántos futbolistas realmente disponibles podrá hacerlo.



