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Aragón impulsa el cultivo de plantas aromáticas y medicinales para combatir el cambio climático

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El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha puesto en marcha el proyecto LIFE Pyrenees4Clima, que busca promover la diversificación de la agricultura de montaña en el Pirineo central. Este esfuerzo se centra en la recuperación de terrenos agrícolas en Espierre, Huesca, donde se están cultivando plantas aromáticas y medicinales como la lavanda fina y el espliego, con el objetivo de generar productos de alto valor añadido, como aceites esenciales para la industria farmacéutica y perfumera.

**Recuperación de terrenos agrícolas en Espierre**

En el último año, se han rehabilitado tierras que llevaban más de 60 años abandonadas, situadas entre 1.250 y 1.600 metros de altitud. Este proceso incluye un intenso trabajo de preparación del terreno, que abarca desbroce, despedregado, laboreo y acondicionamiento de accesos. Ignacio Guallart Balet, un empresario con vínculos en el Valle de Tena, ha sido fundamental en la implementación de este proyecto, que busca revitalizar la agricultura en zonas de alta montaña.

Juliana Navarro, investigadora del CITA, ha señalado que el acondicionamiento de estas fincas ha presentado retos técnicos y logísticos, dado que se deben conservar antiguos muros de piedra y superar la pendiente del terreno. La introducción de cultivos adaptados al cambio climático no solo abre nuevas oportunidades económicas, sino que también contribuye a la biodiversidad y mejora la polinización gracias a la presencia de abejas.

**Oportunidades económicas y sostenibilidad**

El proyecto LIFE Pyrenees4Clima, coordinado por el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático, tiene un presupuesto cercano a 20 millones de euros, de los cuales el 60% proviene de fondos LIFE. A lo largo de los próximos siete años, se implementarán 33 casos piloto en colaboración con siete regiones, incluyendo Aragón, donde se llevarán a cabo 14 de estas experiencias.

Este enfoque no solo busca diversificar la agricultura, sino también favorecer la fijación de población rural, revalorizar conocimientos tradicionales y reforzar la resiliencia de los sistemas agrarios frente al cambio climático. Además, se prevé la elaboración de un manual de buenas prácticas para cultivos de montaña adaptados a las nuevas condiciones climáticas en el ámbito europeo.