Los trabajos para reabrir la carretera Z-453, que conecta Jaraba con Calmarza, han iniciado tras el desprendimiento de ladera ocurrido el 10 de enero. El consejero Octavio López supervisó las labores, que ahora se enfocan en la retirada de 70,000 metros cúbicos de material que obstaculiza el cauce del río Mesa y la calzada. Estas acciones se llevan a cabo después de estabilizar las áreas afectadas, un proceso que fue complicado por las inclemencias meteorológicas de este invierno.
**Retirada de material y colaboración institucional**
Las máquinas de la Dirección General de Carreteras y de la Confederación Hidrográfica del Ebro están trabajando en la redistribución del material desprendido en dos puntos específicos al otro lado de la ladera. Este enfoque facilitará las labores al evitar la evacuación del material rocoso, además de contribuir a la naturalización del paisaje. López destacó la colaboración entre ambas instituciones para recuperar la carretera y el entorno natural, que es visitado por numerosos turistas.
**Acceso al Santuario de Nuestra Señora de Jaraba**
Además de la carretera, se ha habilitado un camino en el barranco de la Hoz Seca para facilitar el acceso al Santuario de Nuestra Señora de Jaraba. Este camino permitirá al Ayuntamiento continuar con la rehabilitación de la casa del santero, proyecto que cuenta con 280,000 euros de fondos europeos. La finalización de esta obra está prevista para el próximo verano, a menos que se obtenga una prórroga debido a las complicaciones causadas por el desprendimiento. El Departamento de Fomento ha enviado un informe técnico para justificar ante el Gobierno de España y la Unión Europea la necesidad de esta extensión.



