Inicio Real Zaragoza David Navarro elogia al Racing y reivindica a Saidu y Kodro

David Navarro elogia al Racing y reivindica a Saidu y Kodro

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David Navarro ofreció una rueda de prensa amplia, profunda y llena de matices antes del duelo entre el Real Zaragoza y el Racing de Santander. El técnico no solo analizó al líder de Segunda División, sino que también dejó varias reflexiones sobre la evolución de su equipo, el rol de determinados futbolistas y el nivel de autoexigencia que considera imprescindible en este tramo decisivo del campeonato.

El entrenador blanquillo describió al Racing como uno de los conjuntos más sólidos y trabajados de la categoría. Más allá de nombres concretos o de las ausencias que pueda presentar, puso el foco en la fortaleza colectiva del rival. Destacó que no siempre una buena plantilla se traduce en un gran equipo, y precisamente ahí situó una de las grandes virtudes del cuadro cántabro: haber logrado unir talento individual y funcionamiento coral. En su opinión, ese es uno de los motivos que explican que el Racing lleve varias temporadas instalado en la zona alta de la clasificación.

Navarro detalló además algunos rasgos de su modelo de juego. Habló de un equipo muy particular, con mucha gente por dentro, laterales muy altos y una movilidad que desde fuera puede parecer caótica, pero que en realidad responde a una estructura muy bien trabajada. Según explicó, el Racing provoca escenarios de “caos controlado”: muchas relaciones cortas, cambios constantes de altura y una gran capacidad para enlazar pases rápidos que desordenan al rival. Esa complejidad obliga al Zaragoza a estar preparado para resistir fases de dominio ajeno sin perder el orden ni la convicción.

Pese al respeto que le inspira el líder, el técnico quiso dejar claro que no desea que su equipo viva exclusivamente pendiente de lo que haga el contrario. En este sentido, restó valor a tomar como referencia exacta el partido de hace dos meses en El Sardinero, al entender que ahora el contexto competitivo y emocional es distinto. También rechazó la idea de construir un plan demasiado conservador en casa, porque considera que eso iría en contra del camino que pretende consolidar en el equipo y del tipo de relación que busca con la afición en el Ibercaja Estadio, actual sede provisional del Zaragoza mientras se construye el nuevo estadio.

Otro de los puntos destacados de su comparecencia fue la valoración individual de varios jugadores. Sobre Saidu, David Navarro explicó que el centro del campo es la posición donde más rendimiento puede ofrecer. Considera que ahí puede explotar mejor su potencia en la conducción, su capacidad para superar líneas, su energía física y un nivel técnico que situó muy alto. Aun así, dejó claro que, por sus condiciones, también puede ser utilizado como central si el equipo lo necesita.

El entrenador subrayó además que el margen de mejora del futbolista está ligado a su juventud. Cree que con el paso del tiempo adquirirá más pausa, sabrá medir mejor determinadas acciones defensivas y aprenderá a jugar con menos precipitación en situaciones límite. Lo importante, a su juicio, es que parte de unas condiciones de base excelentes, tanto por su físico como por su manejo técnico, lo que le permite augurarle un futuro notable si le respetan las lesiones.

También tuvo palabras especialmente elogiosas para Kenan Kodro, a quien atribuyó una aportación de gran valor tanto dentro como fuera del campo. Destacó su precisión en las finalizaciones, su capacidad para atacar el primer palo con inteligencia y la utilidad que ofrece en acciones de juego directo y segundas jugadas. Pero más allá del rendimiento futbolístico, Navarro quiso poner en valor su influencia humana dentro del vestuario. Lo describió como un jugador con un aura particular, capaz de transmitir respeto y de hacer llegar mensajes con autoridad sin necesidad de elevar el tono.

En el plano emocional, David Navarro habló de la energía que trata de trasladar al grupo. Aseguró que no sabe exactamente qué ha cambiado desde su llegada, aunque reconoció que en situaciones complicadas suele encontrar una respuesta competitiva especial. También amplió el foco y recordó que la entrada de gente nueva en el club suele generar una renovación anímica, libre de cargas anteriores. En ese contexto, se definió a sí mismo y a su cuerpo técnico como una especie de “faro”, obligado a sostener la serenidad y la fuerza en momentos delicados.

El técnico cerró su comparecencia insistiendo en una idea que considera esencial: el Zaragoza debe vivir instalado en la exigencia máxima y en el presente. Ni el calendario cargado ni la presión clasificatoria deben cambiar ese enfoque. Su objetivo es que el equipo piense únicamente en el siguiente paso, convencido de que el grupo todavía está lejos de su techo competitivo. Esa es la base sobre la que quiere construir la permanencia: confianza, trabajo, energía y la certeza de que, jugando en casa, el Zaragoza debe sentirse capaz de competir contra cualquiera.