David Navarro compareció en la previa del duelo ante el Leganés con un mensaje claro: primero, evaluar el estado real de los jugadores; después, decidir el plan de partido. El entrenador del Real Zaragoza dejó entrever que el aspecto físico será determinante en la confección del once, especialmente en casos como el de Francho, y volvió a insistir en que no piensa condicionar una alineación por lo que venga después.
Uno de los nombres propios de la comparecencia fue precisamente Francho, cuya situación sigue pendiente de evolución. El técnico explicó que, tras el último encuentro, el trabajo del equipo se limitó a una sesión suave, con activación y balón parado, y que tanto Francho como Martín quedaron al margen por precaución. “A él y a Martín les hemos dado descanso, teniendo en cuenta que hay otro partido el domingo”, señaló.
Sin embargo, Navarro dejó claro que todavía no hay una decisión definitiva sobre el centrocampista, porque el problema no es nuevo ni puntual. “Las molestias o el dolor lo tiene permanentemente”, explicó. Por eso, el cuerpo técnico quiere esperar al entrenamiento clave antes de tomar una determinación: “Mañana haremos las valoraciones de estado de dolor” y será entonces cuando analicen “esas posibles consecuencias posteriores en caso de jugar”.
En cuanto a las posibles rotaciones, David Navarro rebajó cualquier planificación a medio plazo. Incluso ironizó con que no recordaba haber hablado de rotaciones, para después explicar con claridad cuál es su método: “Mi idea es ver mañana… los 11 que estén mejor”. A partir de ahí, detalló que el Zaragoza manejará “dos planes de partido”, con una idea inicial y una alternativa según el desarrollo del encuentro.
Lo que sí quiso dejar muy claro es que no piensa reservar futbolistas pensando en el siguiente compromiso. “No voy a hacer una alineación pensando en que el domingo, para el domingo que estén estos”, subrayó. Para el técnico, la prioridad es absoluta: “Primero preparamos y decidimos de cara al jueves y según cómo terminamos el jueves, hasta el domingo misma operación”. Su filosofía no cambia: “No lo voy a hacer pensando en los dos, sino uno y uno”.
Navarro entiende el calendario como una sucesión de finales independientes. “No podemos elegir en qué partidos intentar sacar los puntos. Tenemos que intentar sacarlos, al ser posible, de forma inmediata”, afirmó. Bajo esa lógica, el foco está puesto exclusivamente en el Leganés, un rival al que respeta por su calidad y por su estilo actual. Recordó que juega como local, que cuenta con jugadores de nivel y que, con su actual entrenador, se ha convertido en un equipo de alta posesión. “Te va a dar una exigencia similar en algunas cosas”, dijo, aunque matizó que existen diferencias tácticas respecto a otros rivales recientes.
Lo que no cambia, insistió, es la respuesta que espera de su equipo. Ante la posibilidad de que pueda existir una cierta relajación tras haber rendido bien frente a equipos de arriba, fue tajante: “Sería imperdonable. Es que no va a pasar. Te aseguro que no va a pasar. Vamos a ir con todo a todos los partidos”.
También repasó el escenario defensivo, condicionado por bajas y dudas en varias posiciones. Sin embargo, lejos de transmitir preocupación, optó por remarcar que dispone de varias soluciones. Citó la versatilidad de jugadores como Álex, la recuperación de otros efectivos y hasta alternativas menos convencionales. “Tenemos variantes, pero va a salir un jugador del Real Zaragoza y ya a fuego con él”, resumió.



