El Real Zaragoza firmó una victoria de enorme valor ante la UD Almería (2-0) en el estadio modular, superando con autoridad al segundo clasificado de la categoría y confirmando la reacción del equipo desde la llegada de David Navarro al banquillo. El conjunto aragonés volvió a mostrar una imagen competitiva, sólida y comprometida, capaz de resistir el empuje de uno de los equipos más potentes de la liga y golpear en los momentos decisivos.
El encuentro comenzó con ritmo alto y con un Almería dispuesto a imponer su potencial ofensivo. El equipo andaluz, dirigido por Rubi y candidato firme al ascenso, trató de dominar el balón desde los primeros minutos, buscando a jugadores como Sergio Arribas o Léo Baptistão entre líneas. Sin embargo, el Zaragoza respondió con orden defensivo y presión en campo propio.
Los blanquillos también mostraron intención ofensiva. Hugo Pinilla protagonizó una de las primeras llegadas claras con un disparo desde el interior del área que obligó a intervenir a Andrés Fernández. Poco después, Juan Larios lo intentó desde la frontal tras un saque de esquina.
El Almería tuvo sus mejores momentos mediada la primera parte. Miguel de la Fuente dispuso de una buena ocasión en el minuto 26, pero su remate fue detenido por Esteban Andrada. En esa misma fase del partido también lo intentaron Arribas y Morcillo, obligando al Zaragoza a emplearse con intensidad en tareas defensivas.
Antes del descanso, el equipo aragonés también tuvo una gran oportunidad. Radovanovic remató de cabeza dentro del área tras un centro de Rober González, pero el balón fue despejado prácticamente bajo palos por la defensa visitante.
El tramo final del primer tiempo estuvo marcado por la polémica. El Almería reclamó un posible penalti tras una acción dentro del área, pero el colegiado decidió revisar la jugada en el VAR y finalmente señaló que no había infracción.
Tras el descanso el guion del partido se mantuvo. El Almería continuó buscando el gol con insistencia y llegó a generar peligro en varias acciones a balón parado y centros laterales. Arribas tuvo una ocasión muy clara de cabeza que se marchó rozando la escuadra, mientras que Adri Embarba también probó suerte desde fuera del área.
El Zaragoza, por su parte, supo mantenerse firme y esperar su momento. Ese momento llegó en el minuto 80. Marcos Cuenca encontró un hueco en el área y asistió a Rober González, que definió con la izquierda para batir a Andrés Fernández. El gol fue revisado por el VAR por posible fuera de juego, pero finalmente el tanto fue validado y desató la alegría en el estadio modular.
El Almería se volcó entonces en busca del empate, pero el Zaragoza supo resistir con disciplina y sacrificio colectivo. Ya en el tiempo añadido llegó la sentencia definitiva. En el minuto 90, Dani Gómez culminó un contragolpe tras asistencia de Dani Tasende y cruzó el balón al fondo de la portería para establecer el definitivo 2-0.
La celebración del delantero le costó una tarjeta amarilla, pero el gol sirvió para cerrar un triunfo que puede resultar decisivo en el tramo final de la temporada.
Con esta victoria ante el segundo clasificado, el Real Zaragoza encadena dos triunfos consecutivos y confirma su mejoría en un momento clave del campeonato. El equipo de David Navarro vuelve a creer en sus posibilidades de permanencia tras superar con solvencia a uno de los rivales más exigentes de la categoría.






