Jawad El Yamiq compareció ante los medios en la previa del decisivo encuentro frente al Andorra en una semana marcada por su expulsión y la posterior sanción. El central marroquí, que regresó recientemente al Real Zaragoza, se mostró tranquilo, comprometido con el grupo y centrado en el objetivo inmediato: sumar los tres puntos.
En primer lugar, valoró sus primeras semanas tras su vuelta al club: “Estoy bien, estoy cómodo, está en mi casa como siempre. Pero bien, vamos a preparar y a pensar en el siguiente”. El defensa dejó claro que su regreso está cargado de implicación emocional y responsabilidad.
Sobre la expulsión sufrida y la sanción que finalmente no fue revocada a tiempo, reconoció que vivió días de incertidumbre: “Tengo un poco de disgusto para así quitar la tarjeta. Me voy con el equipo para apoyarlo”. El Yamiq explicó que hasta el mismo día del partido estuvo pendiente de la resolución: “Hasta el final, hasta el día del partido contra la Leonesa, en el almuerzo, le pregunto: ‘¿Hay algo nuevo?’ Porque yo me voy con el equipo”.
El central admitió que la situación le afectó, aunque quiso pasar página: “Estuve un poco enfadado, porque no merece esta tarjeta roja, la verdad. Pero ahora nos olvidamos de lo que ha pasado y vamos a pensar en Andorra, que es muy importante ganarla”. También apuntó que, en su opinión, la acción no justificaba la expulsión: “No le he dicho algo mal, algo grave que merecido esta tarjeta”.
En clave deportiva, El Yamiq insistió en el carácter decisivo del choque del domingo: “Vamos al partido del domingo a por todos. Para ganar este partido necesitamos personalidad y confianza”. Aunque matizó que no es el último encuentro del campeonato, sí reconoció la trascendencia del momento: “No es el último partido, pero si no cogemos al menos un punto es una racha. La sensación que tenemos es que vamos a ganar”.
El defensa también subrayó la importancia del trabajo colectivo y del ambiente interno: “Cuando llego aquí hay buen ambiente entre nosotros. Somos una familia. Tenemos una responsabilidad para levantar el Zaragoza”. En ese sentido, reveló que el técnico le ha pedido ejercer liderazgo, especialmente con los más jóvenes: “Me ha dicho que voy a hablar con los jóvenes, voy a apoyarlos. Eso es lo que hago, dentro y fuera del campo”.
En lo estrictamente futbolístico, destacó la necesidad de solidez defensiva como base del crecimiento: “Para mí, la primera idea es no recibir gol. Cuando el equipo no recibe gol, seguro que va a marcar y buscar para ganar el partido”. Fiel a su perfil de central, priorizó el orden atrás por encima de cualquier aportación ofensiva: “Como defensor no me gusta ir a marcar antes, la mayoría para mí es no recibir el gol”.
También tuvo palabras para su compañero en el eje de la zaga, Álex Gómez: “Es un buen jugador, joven, tiene talento grande. Le he dicho que juegue sencillo, más fácil. Él escucha y hace buen partido”.
Finalmente, recordó el significado especial de su redebut goleador con el Zaragoza: “El Real Zaragoza tiene un sitio en mi corazón. Es el primer golazo para mí aquí porque me juego con mi corazón. Quiero dar el máximo por el Real Zaragoza”.






