El Real Zaragoza salió derrotado de El Arcángel tras perder por 1-0 ante el Córdoba en un partido espeso, de mucha fricción y de muy poco filo ofensivo, en el que el conjunto aragonés sobrevivió durante muchos minutos gracias a dos intervenciones milimétricas del VAR que anularon sendos goles locales por fueras de juego mínimos, casi de laboratorio, decididos por centímetros de hombro. No le alcanzó al equipo de David Navarro, que resistió como pudo, encajó a balón parado y volvió a quedarse corto en producción ofensiva en una tarde que terminó dejando una sensación de oportunidad perdida y de urgencia creciente.
El partido comenzó ya con una advertencia seria del Córdoba. En el minuto 4, Adrián Fuentes obligó a intervenir a Andrada tras una acción a quemarropa, preludio de un inicio en el que el conjunto andaluz se mostró más vertical y más cómodo en campo rival. Carracedo y Kevin Medina empezaron a encontrar espacios por fuera, y el Zaragoza, aunque intentó responder con trabajo y orden, tardó en asentarse de verdad.
El Córdoba siguió apretando y generó una secuencia de acciones peligrosas alrededor del minuto 12 y 13. Mikel Goti rozó el gol con un disparo que salió cerca de la escuadra y después llegaron varios córners consecutivos que evidenciaban que el equipo local había entrado mejor en el encuentro. El Zaragoza sufría para sacar la pelota y para enlazar posesiones con continuidad.
Aun así, el equipo aragonés tuvo algunas llegadas aisladas. Dani Gómez dispuso de una ocasión clara en el minuto 25 tras asistencia de Aguirregabiria, pero su remate se marchó alto. Poco después, entre Toni Moya y Mawuli fabricaron una doble oportunidad que obligó al portero local a intervenir. Fue seguramente el mejor momento ofensivo del Zaragoza en toda la primera mitad: una pequeña sacudida, insuficiente para cambiar la inercia general del encuentro.
En medio de ese equilibrio inestable llegó el primer gran aviso del VAR. En el minuto 21, Kevin Medina llegó a marcar para el Córdoba, pero el gol fue anulado tras revisión por un fuera de juego milimétrico. La acción dejó la sensación de que el Zaragoza se había salvado por muy poco. Y no sería la última vez.
Tras el descanso, el Córdoba mantuvo el tono y el Zaragoza trató de dar un paso adelante, aunque más por acumulación que por claridad. En los primeros minutos del segundo tiempo, el equipo de Navarro pisó área con varios rechaces y segundas jugadas: Cuenca, Saidu, Mawuli y Radovanovic lo intentaron entre remates bloqueados, saques de esquina y acciones embarulladas. Fue un tramo de insistencia, sí, pero sin la precisión necesaria para convertirlo en ocasiones realmente limpias.
El Córdoba, mientras tanto, seguía amenazando en transición. Adrián Fuentes avisó en el 54 con un disparo cruzado que se fue cerca del palo, y el partido empezó a deslizarse hacia un escenario de más tensión que fútbol. El Zaragoza cargaba con centros, faltas laterales y alguna llegada intermitente, pero sin terminar de dominar de verdad. El Córdoba parecía esperar su momento.
Ese momento llegó en el minuto 71. Tras un saque de esquina, Cristian Carracedo puso el balón al área y Rubén Alves cabeceó a la red para firmar el 1-0. Esta vez no hubo escapatoria para el Zaragoza, que volvía a recibir un golpe en un encuentro cerrado y de escaso margen.
David Navarro movió el banquillo con la entrada de Pinilla, Kodro, Cúmic, Tasende, Juan Sebastián y Sebas Moyano, buscando energía y soluciones en el tramo final. El Zaragoza empujó con más corazón que juego. Cuenca lo había intentado antes, Radovanovic había cabeceado alto, Tasende probó desde lejos y Kodro entró para fijar centrales y buscar remate. Pero faltó claridad en los últimos metros.
El desenlace del partido tuvo todavía un giro más de dramatismo. En el minuto 87, Rubén Alves volvió a marcar para el Córdoba, pero de nuevo el VAR intervino para anular el tanto por otro fuera de juego mínimo, también decidido por unos centímetros. El Zaragoza volvía a salvarse al límite, sostenido por dos decisiones de precisión quirúrgica que le mantuvieron vivo hasta el final.
Y aún hubo más. Ya en el añadido, Dali estrelló un disparo en el larguero y después obligó a Andrada a salvar otro remate raso. Carracedo también perdonó una ocasión clara. El Córdoba estuvo más cerca del 2-0 que el Zaragoza del empate. Los aragoneses apenas pudieron responder con un remate bloqueado de Mario Soberón y alguna falta lateral sin remate definitivo.
La derrota deja al Zaragoza con muy poco que celebrar en una noche donde el marcador pudo haber sido incluso más severo. El VAR le concedió dos indultos al equipo blanquillo con dos fueras de juego de centímetros, pero ni siquiera esos avisos le sirvieron para rescatar algo positivo. El Córdoba fue más profundo, más incisivo y más peligroso. El Zaragoza, en cambio, volvió a mostrar sus problemas para traducir la necesidad en fútbol.
En una fase del campeonato en la que cada jornada pesa como una final, el equipo aragonés dejó pasar otra oportunidad. Y esta vez, ni siquiera dos salvadas extremas del VAR bastaron para sostenerlo.






