Investigadores de Aragón han dado a conocer un cerezo siempreverde, un árbol que se mantiene activo durante todo el año, sin entrar en reposo invernal. Este avance, liderado por Ana Wünsch del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Afif Hedhly de la Fundación ARAID en la Estación Experimental Aula Dei (EEAD-CSIC), representa un paso importante en la adaptación de cultivos al cambio climático.
**Un avance en la mejora genética**
El cerezo siempreverde es un material vegetal único que permite estudiar la regulación del crecimiento estacional, un aspecto crucial para la producción de frutas en un contexto de cambio climático. Este árbol, a diferencia de otros frutales de hueso, no requiere frío invernal para florecer en primavera y producir frutos en verano. La disminución de las temperaturas invernales, provocada por el cambio climático, ha afectado negativamente a la producción de estos cultivos, lo que ha llevado a la comunidad científica a investigar los mecanismos genéticos que regulan estos procesos.
**Colaboración en investigación agraria**
Este material se ha desarrollado mediante técnicas tradicionales de mejora vegetal, resultado de años de investigación en el CITA, con el respaldo del personal de campo y laboratorio. Actualmente, la investigadora predoctoral Nerea Martínez-Romera se encuentra en la fase de caracterización fisiológica y molecular del cerezo siempreverde, como parte de su tesis doctoral en el proyecto CHERRY_BREED, financiado por la Agencia Estatal de Investigación. La presentación de este cerezo ha sido publicada recientemente en la revista especializada Frontiers in Plant Science.






