Sellés se enfrentará al Andorra con 9 bajas, tras la confirmación del edema óseo de Saidu

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Las malas noticias vuelven a golpear al Real Zaragoza en forma de parte médico. Yussif Saidu es la última baja confirmada: las pruebas realizadas al futbolista han determinado que sufre una lesión en su rodilla izquierda y, tras la evaluación conjunta de los servicios médicos del club y el propio jugador, se ha optado por un tratamiento conservador con el objetivo de que pueda regresar a la dinámica del grupo lo antes posible.

La decisión implica que Saidu no pasará por quirófano por ahora. El central inicia un plan de recuperación dirigido a controlar el problema y acortar plazos, aunque el escenario no está cerrado: la previsión inicial es de unas cuatro semanas de baja, y si no se observa evolución favorable, el siguiente paso podría ser la cirugía.

Nueve bajas y planificación condicionada

La situación deportiva se agrava por el contexto: Rubén Sellés continúa manejando un parte de guerra con hasta nueve bajas, un factor que vuelve a condicionar entrenamientos, rotaciones y planteamientos de partido.

En la sesión más reciente, el club ha informado de distintos estados dentro de la enfermería:

  • Saidu realizó trabajo personalizado en el gimnasio, dentro de su plan de recuperación.
  • Toni Moya, Radovanovic y Pomares saltaron al césped una vez iniciada la sesión para trabajar con el readaptador, señal de que avanzan en su proceso, aunque todavía lejos del alta competitiva.

Qué es un edema óseo en la rodilla

El término “edema óseo” suele generar confusión, pero su explicación es relativamente clara. Se trata, en esencia, de una inflamación dentro del hueso, un “hematoma óseo” o acumulación de líquido en la médula ósea que suele aparecer tras impactos, microtraumatismos repetidos o por sobrecarga. En la rodilla puede localizarse en estructuras como el fémur, la tibia o la rótula, y normalmente se detecta con precisión mediante resonancia magnética.

El edema óseo duele, puede limitar la carga y muchas veces va acompañado de sensación de inestabilidad o molestias persistentes al girar, saltar o frenar. No siempre implica una lesión grave, pero sí es un problema delicado porque, si se fuerza, puede cronificarse o derivar en daños asociados.

En cuanto a plazos, lo más importante es entender que el edema óseo no tiene un “reloj” exacto: depende del tamaño, localización, tolerancia al dolor y respuesta a la descarga. Aun así, en fútbol profesional se manejan rangos aproximados:

  • Leve: 2–4 semanas (si responde bien a la descarga).
  • Moderado: 4–8 semanas.
  • Severo o persistente: 8–12+ semanas, con riesgo de recaída si se acelera.

En el caso de Saidu, la información actual sitúa la previsión en alrededor de 4 semanas, por lo que estaría entre leve y moderado, aunque aun así se deja abierta la opción de cirugía si el tratamiento conservador no da resultado.

Un nuevo contratiempo en el peor momento

Más allá del diagnóstico, la lesión de Saidu vuelve a incidir en un punto crítico de la temporada: la acumulación de bajas y la dificultad para sostener continuidad en un equipo que necesita estabilidad. Sellés deberá seguir ajustando piezas mientras el club intenta recuperar efectivos, empezando por un central cuyo regreso será observado con lupa… y con prudencia.