El Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS) de Zaragoza ha lanzado el proyecto «Me voy a casa», destinado a facilitar la recuperación de mujeres que han sido operadas de cáncer de mama. La iniciativa, que se presenta como una solución práctica para las pacientes que reciben el alta con drenajes, incluye una camiseta especialmente diseñada con dos bolsillos interiores. Esta prenda permite llevar los drenajes quirúrgicos de manera segura y discreta, lo que contribuye a reducir la incomodidad y la ansiedad en los días posteriores a la cirugía.
Colaboración con asociaciones
El proyecto ha sido desarrollado por profesionales del HUMS en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer y AMAC – GEMA. La idea surgió a raíz de la experiencia de una sanitaria que, tras someterse a una mastectomía, encontró dificultades para manejar los drenajes en su hogar. Tras realizar pruebas con camisetas que incorporan los bolsillos, se logró un diseño que mejora la calidad de vida de las pacientes. La Asociación Española Contra el Cáncer ha financiado la producción de las camisetas, permitiendo que todas las mujeres intervenidas puedan acceder a esta prenda sin costo alguno.
Desde el inicio del proyecto, más de 30 pacientes han participado y los resultados preliminares indican que la mayoría se siente más segura y capaz de retomar sus actividades diarias. La paciente María Teresa Moreno destacó que la camiseta ha hecho que su regreso a casa sea más llevadero, brindándole comodidad y confianza.
Impacto en la atención médica
En 2025, los servicios de Cirugía General y Ginecología del HUMS realizaron 502 intervenciones por cáncer de mama. Aproximadamente un tercio de estas operaciones fueron llevadas a cabo por Cirugía General, mientras que dos tercios correspondieron a Ginecología, que se especializa en la patología mamaria. El proyecto, que comenzó como un piloto con veinte pacientes, ha sido bien recibido, y las encuestas realizadas han mostrado resultados positivos en cuanto a comodidad y recuperación social.
La doctora Menchu Casamayor y la ginecóloga Patricia Rubio han enfatizado el impacto emocional que tiene el proyecto, señalando que no solo se brinda el alta médica, sino que también se acompaña a las pacientes en su retorno a casa. La iniciativa ha contado con el apoyo de representantes de las asociaciones de pacientes y testimonios de usuarias que han agradecido la ayuda proporcionada.






