La Comunidad Autónoma de Aragón se encuentra en el centro de un debate sobre el nuevo Reglamento Europeo de Transporte de Animales Vivos. Este viernes, el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, se reunió con el eurodiputado aragonés Borja Giménez Larraz y representantes del sector ganadero en la Granja Torre Treviño, ubicada en Monzalbarba, Zaragoza. El objetivo del encuentro fue formular propuestas que aborden las dificultades que presenta la normativa propuesta.
Puntos de discrepancia del nuevo reglamento
Durante la reunión, se discutieron los principales puntos de desacuerdo con el reglamento, como la restricción de horarios y el aumento de espacios de transporte y personal. Rincón expresó su preocupación por la visión animalista del reglamento, que, según él, no ha considerado adecuadamente el impacto que tendrá en el sector agrario. Afirmó que esto podría generar serios problemas para el sector ganadero y agroalimentario en Aragón, que es crucial para la economía local.
El consejero instó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a defender de manera firme al sector ganadero en Europa. Destacó que, gracias a la presión ejercida por Aragón y Cataluña, se ha conseguido una moratoria en la nueva normativa de bienestar animal porcino, lo que permitirá mitigar las posibles consecuencias adversas de su aplicación.
Compromiso con una normativa equilibrada
Por su parte, Borja Giménez Larraz reiteró su compromiso de trabajar en la elaboración de una normativa equilibrada que contemple las necesidades del sector. El eurodiputado trasladó el malestar de los representantes ganaderos sobre la modificación de espacios en los vehículos de transporte, señalando que las tasas de mortalidad actuales son bajas y que el nuevo reglamento podría incrementarlas.
Giménez Larraz también advirtió que el reglamento, de ser aprobado en su forma actual, tendría repercusiones negativas en el sector del transporte, al requerir adaptaciones en los vehículos y aumentar la flota de transporte en un 70%. Además, consideró que las restricciones por temperatura ambiental complicarían aún más la situación, aumentando los costos de transporte y dificultando la conciliación de los profesionales involucrados en la cadena de producción.
El nuevo reglamento, originado en una propuesta de la Comisión Europea de diciembre de 2023, está actualmente en fase de debate, con plazo para presentar enmiendas hasta el 10 de abril. La votación final se espera entre octubre y diciembre de 2025.