Más allá del componente emocional del derbi aragonés, David Navarro también dejó varias pistas sobre el enfoque táctico del Real Zaragoza para visitar a la SD Huesca. El técnico habló del estado físico de varios jugadores, analizó las fortalezas del rival y defendió tanto la gestión de la portería como la necesidad de no obsesionarse únicamente con el balón parado.
En cuanto a la enfermería, el entrenador confirmó que la única baja segura es Keidi Bare. El resto, salvo contratiempo de última hora, llega con opciones. “La única baja segura que tenemos es la de Keidi”, explicó. Sobre Soberón y Pinilla, aclaró que no hubo verdadera alarma: “Hoy era una sesión muy suave de balón parado y hemos quitado a Pinilla y Soberoni, no de carga porque no ha habido carga en el entrenamiento, sino para hacer un rondo y arriesgarte. Si tienes alguna ligera molestia, un rondo que no tienes nada que ganar, lo puedes perder”.
Navarro también se refirió a los tres cambios realizados antes del descanso en el último encuentro, una de las grandes polémicas de la semana. Quiso restar dramatismo al asunto y enmarcarlo dentro de la normalidad competitiva. “Ni se ha hablado del tema. Es una circunstancia del juego con total naturalidad. Mi trabajo es tomar decisiones y en ese momento se tomó una decisión y hasta ahí”, afirmó.
Uno de los grandes focos del partido estará, sin duda, en el balón parado. El Huesca ha encontrado ahí una de sus mayores armas durante toda la temporada, y el Zaragoza llega además condicionado por dos jornadas en las que esa faceta le ha penalizado. Aun así, Navarro no quiere que su equipo juegue atenazado por esa amenaza. “La fortaleza del Huesca en el balón parado es un dato importante, pero no nos tiene que condicionar”, señaló. Y explicó su argumento con claridad: “Va a haber seis, siete, ocho acciones de balón parado y va a haber cuatrocientas en el partido. No podemos hipotecarnos a esas siete, ocho y renunciar a las otras trescientas o casi cuatrocientas”.
Sobre la portería, el entrenador cerró filas en torno a Esteban Andrada, pese al debate creciente en el entorno zaragocista. “Yo no creo que no esté en su mejor momento. Simplemente el otro día nos penaliza la acción del gol. Si no, no hablaríamos de la portería”, sostuvo. Además, recordó el peso de su trayectoria: “Ha sido campeón de Libertadores con Boca-River. Por mucho ambiente que haya, yo creo que es una persona que tiene ya un bagaje para que no pueda afectar esto”.
En lo táctico, Navarro dejó una idea interesante al analizar cómo hacer daño a un Huesca que sufre cuando debe correr hacia atrás. Pero también ahí apostó por el equilibrio. “A los rápidos de piernas los tiene que activar los rápidos de cabeza y con buena calidad técnica para ejecutar el pase”, explicó. “Un buen desmarque sin un buen pase, un buen pase sin un buen desmarque están íntimamente ligados”.






