El Real Zaragoza rasca un punto en Murcia tras un partido condicionado por la expulsión de Ademo (0-0)

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El Real Zaragoza empató 0-0 frente al Real Murcia en el estadio Enrique Roca en un encuentro intenso, igualado y marcado por las decisiones arbitrales, especialmente por la expulsión de Peter Ademo en el minuto 82. El conjunto de Ibai Gómez sumó un punto en su segundo desplazamiento consecutivo y volvió a dejar su portería a cero, aunque terminó sufriendo en el descuento.

El Zaragoza comenzó el encuentro con intensidad y tratando de llevar la iniciativa. En el minuto 4, Óscar Ureña protagonizó el primer acercamiento blanquillo con un disparo que atrapó Dani Jiménez.

El Murcia también encontró ocasiones para adelantarse. Sem Westerveld tuvo que intervenir con una buena parada a un remate de Mier dentro del área, mientras que Diego González evitó una acción peligrosa al arrebatarle el balón a Flakus cuando se aproximaba a la zona de remate.

El encuentro se desarrolló con mucha disputa, especialmente en el centro del campo, y un arbitraje que comenzó a generar protestas entre los zaragocistas. Sergio Escudero vio la primera tarjeta amarilla en el minuto 14 tras un choque con Mier, mientras que Ademo fue amonestado en el 44.

El descanso llegó sin goles después de una primera mitad en la que el Zaragoza mostró seriedad defensiva e intensidad, aunque sin conseguir traducir su trabajo en ocasiones claras de gol.

El Zaragoza pierde fluidez en la segunda mitad

Tras el descanso, el encuentro mantuvo la igualdad, pero el Real Zaragoza fue perdiendo progresivamente capacidad para elaborar jugadas en campo contrario.

Ibai Gómez realizó su primer cambio en el minuto 56, dando entrada a Marco Sangalli por Sergio Escudero. Poco después, Jokin Gabilondo probó fortuna con un disparo lejano que salió desviado tras tocar en un defensor.

En el minuto 68 llegaron dos nuevas modificaciones. Ander Herrera y Pau Sans sustituyeron a Rubén Díez y Edu Espiau, buscando nuevas soluciones para superar la defensa murcianista.

Ureña volvió a intentarlo en el minuto 71, pero Javi Moreno evitó su disparo al borde del área. Tres minutos después, Jaume Jardí buscó la portería rival, aunque su remate se marchó por encima del larguero.

El Zaragoza seguía intentando encontrar el camino del gol, pero el partido estaba cada vez más condicionado por las interrupciones y las tarjetas. Ander Herrera fue amonestado en el minuto 72.

La expulsión de Ademo cambia el tramo final

La jugada decisiva llegó en el minuto 82, cuando Peter Ademo vio la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado. El Zaragoza se quedó con diez futbolistas justo cuando trataba de recuperar el control del encuentro y aprovechar su capacidad física en los últimos minutos.

La decisión arbitral provocó malestar por el criterio disciplinario aplicado durante el partido y condicionó las posibilidades del equipo de Ibai Gómez de buscar la victoria.

El técnico reaccionó dos minutos después con un doble cambio. Hugo Barrachina y Yussif Saidu entraron por Ureña y Jaume Jardí, reorganizando al equipo para afrontar el tramo final en inferioridad numérica.

Pau Sans también vio amarilla en el minuto 87 y el Zaragoza tuvo que concentrar sus esfuerzos en conservar el empate.

El colegiado añadió seis minutos y el Murcia estuvo muy cerca de llevarse la victoria. Ya en el descuento, un balón tras un saque de esquina local terminó estrellándose en el larguero de la portería zaragocista.

Fue el último gran sobresalto de un partido que terminó sin goles.

Un punto valioso, aunque con poco fútbol ofensivo

El Real Zaragoza se marcha de Murcia con un punto que puede considerarse positivo por la dificultad del escenario, la entidad del rival y las circunstancias del tramo final.

Sin embargo, el partido también deja aspectos que corregir. El equipo fue de más a menos, perdió fluidez en la circulación y tuvo dificultades para construir ataques con continuidad. La expulsión de Ademo terminó de complicar sus posibilidades de buscar la victoria.

La actuación arbitral fue otro de los focos del encuentro, con varias decisiones disciplinarias discutidas y una expulsión que tuvo una influencia directa en el desenlace.

En el lado positivo, el Zaragoza vuelve a mantener su portería a cero después de haber encajado cuatro goles en el anterior encuentro frente al Atlético Madrileño. La intervención de Westerveld y la seguridad mostrada por Diego González en acciones comprometidas fueron importantes para conseguirlo.

El equipo de Ibai Gómez continúa sumando y supera sin perder dos desplazamientos consecutivos de notable exigencia. Tras el espectacular 4-4 en Madrid, el 0-0 de Murcia deja una imagen muy diferente: menos ocasiones, más disputa y una mayor atención a la seguridad defensiva.

El Zaragoza se lleva un punto del Enrique Roca, pero deberá recuperar su capacidad ofensiva en el próximo compromiso frente al Europa. La solidez es necesaria para aspirar al ascenso, aunque también lo será volver a generar las ocasiones y el fútbol que han caracterizado al conjunto blanquillo durante buena parte de este inicio de temporada.

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