Análisis del mercado invernal del Real Zaragoza: muchas incógnitas pocas certezas

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Con el cierre del mercado de fichajes invernal, el Real Zaragoza ha incorporado siete nuevos jugadores en un intento por revertir una dinámica preocupante. Sin embargo, la valoración general, tanto en medios como entre los aficionados, apunta a un sentimiento de decepción, dudas y falta de planificación. Las urgencias eran evidentes: el equipo afronta una segunda vuelta exigente, con tres lesiones graves (Kodro, Guti y Toni Moya), escasez de gol y carencias físicas en el centro del campo.

La dirección deportiva, encabezada por Chema Indias, ha cerrado las llegadas de Robert González, William Ágada, Kubic, Mabuli Mensah, Juan Larios, El Yamiq y anteriormente también Cédric Teguia (que finalmente salió). Aunque numéricamente se ha reforzado el plantel, la calidad y oportunidad de las incorporaciones ha sido objeto de un intenso debate.

Perfiles sin rodaje y apuestas de riesgo

Muchos de los fichajes presentan el denominador común de la incógnita. Robert González, procedente del Betis, ha pasado por el Racing sin destacar especialmente. William Ágada, delantero nigeriano, llega tras estar tres meses sin equipo tras su paso por la MLS. Kubic, por su parte, proviene del fútbol balcánico y apenas ha tenido continuidad en el Sporting de Gijón. Mensah, mediocentro ghanés del filial del Betis, no juega un partido completo desde diciembre y ha tenido un papel testimonial en Primera Federación. Todos ellos llegan en un momento en que el equipo necesita rendimiento inmediato, y su aportación es una incógnita tanto en lo físico como en lo futbolístico.

Larios y El Yamiq, únicas incorporaciones con cierto consenso

Dos de los fichajes que generan mayor expectativa son Juan Larios, lateral izquierdo procedente de la Cultural Leonesa, y El Yamiq, central marroquí que ya jugó en el club hace seis temporadas. El primero llega tras una operación frustrada con un equipo polaco y a través de la intermediación directa del entrenador Rubén Sellés. El segundo acaba de disputar la Copa de África, es conocido por la afición zaragocista y se le presupone un nivel competitivo suficiente. No obstante, ambos refuerzos también despiertan dudas en cuanto a su estado físico y adaptación rápida.

Un mercado sin salidas y una plantilla inflada

A la falta de certezas en las entradas se suma una ausencia llamativa de salidas. El Zaragoza mantiene 29 jugadores en plantilla, una cifra inusual y difícil de gestionar. Además, se estima que hasta 17 de ellos finalizan contrato este verano o están cedidos, por lo que la reestructuración en junio será profunda. Futbolistas como Adrián Rodríguez, Andrada, Robert, Kubic, Kodro, Larios, Insúa, El Yamiq, Gaviria o Ágada podrían abandonar el club en unos meses, dejando solo una base de jugadores jóvenes o poco asentados.

Este hecho refuerza la percepción de improvisación en la planificación deportiva. La situación ha reabierto el debate sobre el modelo de gestión del club, la falta de un proyecto deportivo coherente y la credibilidad de la actual dirección. Voces críticas señalan a Chema Indias como uno de los principales responsables, y no son pocos los que piden su cese inmediato o, al menos, su no continuidad para el próximo curso.

Un equipo sin físico ni control de juego

Más allá de los nombres, lo que preocupa es el perfil de los fichajes. Ninguno parece capaz de asumir el control del juego en el medio campo, una de las grandes carencias del equipo. Se han incorporado extremos y delanteros, pero sigue faltando un organizador con criterio. Además, se arrastra un evidente déficit físico, agravado por las lesiones y la falta de continuidad de varios jugadores clave. Los fichajes no parecen haber resuelto esa fragilidad estructural.

Rubén Sellés, ante un reto mayúsculo

Con todo ello, el técnico Rubén Sellés afronta una tarea muy compleja: conjuntar en pocas semanas a un grupo nuevo, con diferentes estados de forma y experiencia, y sacar adelante un equipo al borde del descenso. Su trabajo será clave para que algunas de estas apuestas den resultado y para mantener viva la esperanza de permanencia.

A falta de menos de 20 jornadas, el margen de error es mínimo. El Zaragoza necesita sumar goles y puntos con urgencia. La afición sigue respondiendo en La Romareda —ahora Ibercaja Estadio—, pero la paciencia se agota.

El tiempo dirá si este mercado fue un punto de inflexión o una nueva oportunidad perdida.