David Navarro pone en valor el punto en Leganés: “Cuando no puedes ganar, por lo menos no perder”

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David Navarro salió de Butarque con una valoración serena, práctica y muy marcada por el contexto clasificatorio. El entrenador del Real Zaragoza reconoció que su equipo tuvo opciones para llevarse la victoria ante el Leganés, pero quiso subrayar el valor del empate en una jornada de máxima exigencia y frente a un rival directo en la pelea por la permanencia.

Valoro el empate, después yo creo que hay que ser pragmáticos en ello”, resumió el técnico blanquillo al analizar el 1-1. Para Navarro, el resultado no puede desligarse del peso que tiene en la clasificación y en la pelea por no quedar descolgado. “El empate lo hace bueno que conservas el golaveraje y mantienes la distancia de inicio de partido respecto a una derrota o irse a 8 en Lega, mucha distancia”, explicó.

Más allá del resultado, el entrenador trazó una lectura dividida del encuentro. Consideró que el Zaragoza completó una muy buena primera parte, con personalidad, llegada y capacidad para responder al gol inicial del Leganés, pero admitió que el equipo no logró mantener ese nivel en varios tramos de la segunda mitad. “Creo que hemos estado muy bien en la primera parte, creo que no hemos estado a ese nivel en la segunda”, señaló.

Navarro encontró una de las claves del cambio de guion en la entrada de Cissé por parte del conjunto madrileño. A su juicio, el futbolista del Leganés aportó “algo de velocidad de ejecución y de dinamismo por dentro”, un factor que hizo daño al Zaragoza en una fase del partido en la que además empezaron a aparecer las limitaciones físicas de varios jugadores zaragocistas.

En ese sentido, el entrenador recordó que el equipo había salido de inicio con varios futbolistas que arrastraban falta de ritmo competitivo. “Había mucha gente que venía de una inactividad prolongada, que ha hecho para mí muy buen partido mientras ha durado la gasolina y sabíamos que antes o después no iban a estar para 90 minutos”, afirmó. Incluso dejó en el aire la posibilidad de que el cuerpo técnico hubiera demorado demasiado las sustituciones: “Igual hemos alargado demasiado los cambios, o no”.

La autocrítica más concreta de Navarro se centró en un tramo de unos quince minutos en los que el Zaragoza se partió y perdió la coordinación colectiva. “Hemos pasado 15 minutos malos”, reconoció. Y explicó con detalle qué fue lo que más le molestó de ese periodo: “No hemos estado listos de coordinarnos como equipo, de juntarnos”. Según su análisis, el problema fue intentar apretar sin haber ordenado antes la estructura defensiva. “Hemos intentado aplicar intensidad sin aplicar primero orden y eso nos ha penalizado”, resumió.

Sin embargo, el técnico también destacó la capacidad del equipo para recomponerse con los cambios y equilibrar de nuevo el encuentro en el tramo final. “A partir de los cambios hemos más o menos, creo que se ha vuelto a equilibrar el partido”, afirmó. De hecho, dejó claro que el Zaragoza recuperó la presión alta y generó situaciones que pudieron haber terminado en el 1-2. “Esa presión nos ha permitido hacer dos o tres robos altos como la última jugada que nos podía haber dado el encuentro”, dijo.

Preguntado por la acción final sobre Rober González, David Navarro evitó cualquier polémica arbitral. “No valoro si es penalti o no es penalti”, apuntó. Y recurrió a una enseñanza de infancia para zanjar el asunto: “¿Sabéis cuándo es penalti? Cuando lo pita el árbitro”. En lugar de quedarse con esa posible infracción, prefirió insistir en lo que sí dependía del Zaragoza. “Lo que sí que depende de nosotros es… que teníamos que haber sacado partido ese 2 contra 1, o por lo menos haber terminado en un disparo”, lamentó.

El técnico también quiso destacar el rendimiento de algunos de los jugadores que entraron en el once y que ofrecieron un nivel notable, especialmente en la banda derecha. Se mostró satisfecho con el trabajo de Juan Sebastián, Cuenca, Sebas Moyano y Radovanovic. “No me ha sorprendido el buen rendimiento”, aseguró, antes de remarcar que la elección responde siempre a un plan previo para detectar dónde hacer daño al rival.

Al final, David Navarro resumió su filosofía con una frase tan sencilla como ilustrativa: “Intentar ser positivos de cuando no puedes ganar, pues por lo menos no perder”.