En un partido de alta tensión, el Real Zaragoza ha logrado una importante victoria (2-3) en su visita al Racing de Santander, en un duelo que tuvo de todo: goles, expulsiones, lesiones y una dosis final de sufrimiento que mantuvo el aliento contenido hasta el último segundo.
El conjunto de Rubén Sellés arrancó el encuentro con una declaración de intenciones. A los 4 minutos, Kenan Kodro ya había adelantado a los blanquillos con un remate certero desde el centro del área, aprovechando una gran jugada previa entre Raúl Guti y Ale Gomes. El delantero vasco sería el gran protagonista de la tarde, mostrando su mejor versión y liderando al ataque zaragocista.
El Racing trató de reaccionar, pero los de Sellés fueron letales al contraataque. En el minuto 21, Francho Serrano puso un centro medido al corazón del área y de nuevo Kenan Kodro lo mandó al fondo de la red con un remate ajustado al palo izquierdo. El 0-2 en apenas veinte minutos silenciaba a El Sardinero y daba alas a los aragoneses.
Antes del descanso, el técnico zaragocista realizó su primer cambio por precaución: Mario Soberón entró por Keidi Bare. Con ese movimiento, el Zaragoza ganó más presencia ofensiva, aunque el Racing comenzó a generar más peligro con llegadas por banda, especialmente con Iñigo Vicente como generador.
La segunda mitad comenzó con doble cambio en los locales, pero el Zaragoza mantuvo la iniciativa. En el minuto 54, Kenan Kodro firmaba su hat-trick con un zurdazo inapelable tras centro de Dani Tasende, que se convertía en su tercera asistencia en el partido. El 0-3 parecía sentenciar el choque.
Pero el Racing no se rindió. En el 82′, Gustavo Puerta recortó distancias tras una jugada a balón parado, y en el 90′, Manex Lozano hizo el 2-3 con un potente cabezazo tras asistencia de Diego Fuentes, también a balón parado. El conjunto cántabro encerró al Zaragoza en los últimos minutos y forzó hasta siete saques de esquina consecutivos, pero se topó con un Esteban Andrada providencial bajo palos.
La parte negativa del partido para los de Sellés llegó con la expulsión de Mario Soberón en el minuto 86 al intentar llegar a un balón y acabar dandole en la rodilla al guardameta blanquiverde, y con las lesiones de Ale Gomes y Dani Tasende, ambos obligados a abandonar el campo.
El Zaragoza terminó el encuentro con diez hombres y sufriendo ante el empuje del Racing, que rozó el empate en varias acciones dentro del área. Sin embargo, los aragoneses resistieron el asedio final y se llevaron tres puntos vitales que les permiten seguir creyendo en la remontada liguera.
Con esta victoria, el Zaragoza rompe una racha negativa a domicilio y demuestra carácter y efectividad ofensiva. La actuación de un magnífico Kenan Kodro, con un triplete decisivo, y el compromiso del grupo en los minutos finales refuerzan el mensaje de su técnico: este equipo puede competir contra cualquiera.
El próximo reto será mantener esta dinámica positiva en casa, donde el equipo necesita hacerse fuerte para escalar posiciones.



