Rubén Sellés compareció este domingo en una rueda de prensa extraordinaria, convocada tras el revuelo generado por sus declaraciones posteriores al empate ante la Cultural Leonesa. El técnico del Real Zaragoza quiso matizar su mensaje y reafirmarse en una idea central: la necesidad de unión total entre equipo y afición en las 16 jornadas que restan.
“Tuve la sensación de que era el momento de invocar ese llamamiento a esa unión entre la afición y el equipo”, explicó Sellés en su intervención inicial. El entrenador dejó claro que su intención no fue reprochar, sino activar un impulso colectivo en un momento crítico de la temporada. “Era ese momento para hacer saber a todo el mundo que en la actualidad cada uno de nosotros cuenta”, afirmó, apelando a una energía compartida que empuje al equipo hacia la permanencia.
Sellés incluso evocó referentes del zaragocismo para contextualizar su mensaje: “Era un momento para frasear a jugadores como Zapatero cuando se retiró, para decir que el Real Zaragoza será lo que su afición quiera que sea”. El técnico insistió en que su discurso nace “desde el orgullo de representar al Real Zaragoza” y con la convicción de que la unión puede marcar la diferencia.
Cuestionado sobre si sus palabras fueron malinterpretadas, fue tajante: “Pienso que yo dije exactamente lo que tenía que decir. Y luego cada uno hizo la interpretación que quisiese hacer”. Reconoció el apoyo de la afición, especialmente en los desplazamientos, pero subrayó que siempre hay margen para más: “Hemos estado, estamos bien, pero podemos seguir estando bien. O podemos dar un paso para hacerlo excelente y hacerlo todos juntos”.
El entrenador negó que su intervención respondiera al nerviosismo: “Yo no suelo hacer cosas fruto del nerviosismo ni fuera de tiesto”. Admitió que era consciente de que su mensaje generaría debate, pero defendió la necesidad de dar ese “momento gatillo” que active a todos. “¿Queremos seguir teniendo esa posición un tanto victimista o queremos de verdad poner toda la carne en el asador?”, lanzó.
Sellés fue claro al rechazar cualquier lectura en clave de reproche: “Mi intención nunca fue que fuera un reproche. Simplemente que fuera una demanda de más energía, más empuje por parte de fuera”. En su opinión, cada gesto cuenta, tanto para bien como para mal: “Cada acción de soporte cuenta. Igual que cada acción negativa cuenta al revés y cuenta más para el rival”.
Con una victoria en los últimos diez partidos y 16 jornadas por delante, el técnico se mostró convencido de poder revertir la situación. “Yo me he visto con energía desde el principio. Estoy aquí con energía y creo que el equipo ha transmitido valores que queremos inculcar”, aseguró. A su juicio, la única vía posible pasa por evitar la fractura: “No hay otra opción. Tener un discurso negativista no ayuda a nada”.
Sellés cerró su comparecencia reafirmando el plan competitivo del equipo. “No vamos a salir a esperar, no vamos a salir a especular, vamos a salir a por todas”, afirmó. Reconoció que falta “finalizar y precisión en las áreas”, pero se mostró optimista: “Eso lo vamos a encontrar. Y a partir de ahí, con esa actitud y esa manera de hacer, podemos ir donde queramos”.






