¿Golpe definitivo a la fe zaragocista?

0

El Real Zaragoza se asoma al abismo. Lo vivido este sábado 9 de mayo en el Estadio José Zorrilla no fue solo una derrota más; fue un ejercicio de impotencia que deja al equipo herido de muerte y a la afición sumida en lo que ya se califica como «días de terror». El 2-0 ante el Real Valladolid refleja fielmente la realidad de un bloque que, aunque lo intenta, parece condenado por su falta de contundencia en ambas áreas.

Una losa desde el inicio

El guion de la tragedia comenzó a escribirse demasiado pronto. En el minuto 4, un córner botado por Lachuer encontró el cabezazo de Latasa, quien libre de marca puso el 1-0. Ese gol fue un mazazo psicológico para un Zaragoza que llegó a Pucela con la soga al cuello.

A pesar del golpe, el equipo de Víctor Fernández (representado en el campo por la alineación de A. Rodríguez, Keidi Bare y Toni Moya) intentó reaccionar y llegó a controlar la posesión en varias fases del encuentro. Sin embargo, la historia de toda la temporada se repitió: la «pólvora mojada» volvió a ser protagonista. El Zaragoza disparó, buscó el área, pero se estrelló una y otra vez contra un sólido Álvaro Aceves que creció bajo los palos locales.

El palo de Kodro y el colapso final

La esperanza tuvo su momento de máximo esplendor y crueldad en el minuto 70. Un remate de Kodro superó a la defensa vallisoletana, pero el balón impactó en el poste, privando al zaragocismo de un empate que habría cambiado el signo del partido.

A partir de ahí, el equipo se desmoronó. En el minuto 79, una falta de entendimiento entre dos atacantes visitantes en el área pequeña desperdició una ocasión clarísima. La puntilla definitiva llegó en el minuto 82 con la expulsión por roja directa a Soberón, dejando al equipo en inferioridad numérica justo cuando más se necesitaba el milagro. Tres minutos después, en el 85, el canterano local Ángel Carvajal aprovechó un error defensivo tras un despeje de Tomeo para sentenciar el choque a puerta vacía.

Hundidos en el pozo

Tras este resultado, la situación clasificatoria es crítica y desgarradora. El Real Zaragoza se mantiene en la 21ª posición (penúltima) de la tabla con apenas 35 puntos tras 39 jornadas disputadas. Los números son el reflejo de una caída libre:

  • Seis partidos consecutivos sin conocer la victoria (el último triunfo data del 29 de marzo).
  • Una diferencia de goles de -20, con solo 33 tantos a favor en toda la temporada.
  • La permanencia, marcada provisionalmente por el Cádiz CF con 39 puntos, se aleja peligrosamente a cuatro unidades, a la espera de lo que hagan Mirandés y Huesca (ambos con 36) en sus respectivos encuentros.

El zaragocismo abandona Valladolid con la sensación de que el tiempo se agota. La fe se mantiene por historia, pero la realidad de la clasificación dicta que el equipo necesita un giro radical e inmediato para evitar un descenso que hoy parece más real que nunca