El director general de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, asistió a la representación de la Contradanza de Cetina, un evento que se celebra cada 19 de mayo durante las fiestas en honor a San Juan Lorenzo. Olloqui destacó que esta tradición no solo representa a Cetina, sino que es un símbolo de orgullo para toda la Comunidad Autónoma de Aragón.
**Una tradición centenaria en Cetina**
La Contradanza, que combina elementos religiosos y profanos, es una escenificación que se ha mantenido viva a lo largo de los años. En esta celebración, los cetineros participan activamente, mostrando un compromiso notable con su cultura. La representación incluye a ocho contradanceros y la figura central conocida como ‘El diablo’, que se presenta como un rey o jefe. La vestimenta es un aspecto distintivo de esta fiesta, donde cuatro figuras visten casacas y pantalones negros con adornos blancos, mientras que las otras cuatro llevan indumentaria blanca con detalles negros. El diablo, en contraste, se viste completamente de rojo con adornos blancos y es el único que muestra su rostro, pintado con características específicas.
**Rituales que perduran en el tiempo**
La Contradanza de Cetina es considerada uno de los rituales más antiguos de Europa, reflejando la dualidad de la vida y la muerte, así como la luz y la sombra. Olloqui resaltó la importancia de la fidelidad a la cultura cetinera, que ha permitido que esta tradición se transmita de generación en generación. La fiesta ha sido reconocida como Fiesta de Interés Turístico en Aragón y está declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial de la Comunidad Autónoma.



