Más de 50 voluntarios se dieron cita en el entorno del embalse de San Bartolomé de las Cinco Villas

Más de 50 voluntarios se dieron cita ayer en el entorno del embalse de San
Bartolomé. El objetivo estaba claro: limpiar de basura este espacio natural que
se enclava a medio camino entre los municipios cincovilleses de Biota y Ejea de
los Caballeros.


La excelente climatología animó a los participantes a disfrutar de una
estupenda mañana que comenzó a las 9.00 horas con la confirmación de la
inscripción y el reparto de los espacios a limpiar.


No hay que olvidar que en tiempos de pandemia la organización es
imprescindible para cumplir las normas sanitarias frente al Covid-19. Por ello,
solo participaron aquellos que se habían inscrito previamente.
Tras varias horas de limpieza se recogieron entre 4.000 y 5.000 kilos de
basura. “Había zonas con mucha basura escondida”, ha precisado Jesús
Labena, uno de los voluntarios e impulsor de esta jornada que han desarrollado
un grupo de personas desinteresadamente.


“Estamos muy contentos con la respuesta de la gente, así como con el
apoyo que hemos tenido con la organización de esta cita”, ha puntualizado Labena. Así, la acción ha contado para su desarrollo con la Comarca de Cinco
Villas, el Ayuntamiento de Biota, los Voluntarios de Protección Civil y varios
patrocinadores privados.
Viendo el éxito de la acción, “haremos otras en diversos lugares. Es
imprescindible tener entornos limpios y más cuando son tan atractivos para
disfrute, como es el caso del pantano de San Bartolomé”, comenta Jesús
Labena.
CONCIENCIAR
Con esta acción se pretende involucrar a la ciudadanía y “concienciarla de la
necesidad de conservar el medioambiente”, dice Jesús Labena.
En estos días de pandemia, los espacios al aire libre se han convertido en
revulsivos de ocio y desconexión, lugares en los que disfrutar de la naturaleza,
su flora y su fauna.
“Estaría bien que el pantano de San Bartolomé estuviera un poco más
lleno. Así habría menos maleza y espacios en los que se metiera la basura.
Además, para los que practicamos deportes acuáticos aquí seria estupendo”,
precisa Jesús Labena.
Del mismo modo, es importante cumplir unas normas muy sencillas
cuando se visitan este tipo de espacios. Entre ellas, no tirar basura, y, si algo se
cae, recogerlo; no destrozar el entorno, respetar las especies que viven en él,
por citar algunos ejemplos.
Tras la jornada de limpieza llegó el momento del merecido descanso y de
reponer fuerzas con un bocadillo que se entregó a los participantes. Además, se
rifaron dos jamones entre todos ellos. Con ello se puso fin a una jornada de
voluntariado y cuidado del medioambiente.