Mascarillas: ¿El principio del fin?

Las mascarillas ya no son obligatorias, desde el día 26 de junio de 2021 en exteriores, siempre y cuando  se pueda garantizar la distancia de seguridad.

Lejos queda ya aquel 21 de mayo de 2020, fecha en la que se hizo obligatorio el uso de mascarillas, tanto en exteriores como en interiores, a todos los mayores de seis años.

El periodo de tiempo es de aproximadamente trece meses, lo que supone unos 390 días, durante los cuales, NADIE mayor de seis años, podía salir a la calle sin mascarilla, salvo negacionistas y más peña, que asumían el riesgo de la multa correspondiente.

De un plumazo nos ha cambiado la vida unos 180 grados, pues hace cinco minutos, Aragón estaba perimetrado, con toque de queda, aforos limitados y con menos infectados de los que indican los últimos datos, que han sido de 234 positivos, casi 4 veces más que el domingo anterior que tuvimos 66, tal y como nos informan nuestras analistas (las “Twins”) Sonia y Carmen Gutierrez.

Positivos al alza, restricciones a la baja.

La fórmula no parece augurar nada positivo.

De otro lado, observando el calendario  de vacunación, que en actualización a fecha de 2 de julio de 2021, nos indica que en la población aragonesa existe un 42,60 % de vacunados con pauta completa, tal y como podemos consultar en la página del Ministerio de Sanidad:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/pbiVacunacion.htm?fbclid=IwAR1A4vEihL_qYhZrUGwYie-i86N5Dk__s2Dj_m1ZmovTWN5b844FCFCCotQ

Revela que aún estando por encima de la media de España, que es de un 38,9 %, estamos todavía muy lejos del ansiado 70% para el verano, al que aspiraba el Gobierno.

Y la variante delta campando a sus anchas, mientras los adolescentes, sin vacunar, huyen despavoridos hacia cualquier punto de conexión en dónde pueda coexistir un enjambre de personas, bien compacto.

Un horror.

Con todos estos parámetros, puestos en relación, es acertada la medida de cesar la obligatoriedad de mascarillas en espacios abiertos, siempre y cuando se pueda garantizar la observancia de la distancia de seguridad, lo cual no se garantiza nunca, y basta con dar una vuelta por la calle y comprobar si las personas hacinadas ante un semáforo rojo, cumplen o no la distancia de seguridad?.

No, no la cumplimos.

Y otra cuestión más.

A todo este mézclum, hay que añadir las medidas restrictivas que están adoptando las comunidades autónomas, que por tener escenario SIN Estado de Alarma, han de ser convalidadas por la Justicia, y ya sabemos que la Justicia es muchas cosas pero sobre todo y por encima de todo es GARANTISTA, por lo que, siempre será menos restrictiva que las correspondientes administraciones y además, ojo! como se plantean las restricciones porque pueden ser tumbadas por un error de fondo, pero también de forma.

Y ya como colofón, tirando de histórico, podemos confirmar que Aragón ha sido una de las comunidades autónomas más golpeadas por el coronavirus, por motivos múltiples, hasta el extremo de que hemos tenido una ola más que el resto de nuestros compatriotas.

Señores, el futuro inmediato no pinta bien en nuestra región.

Marta Lázaro Oliván – Abogada