20.6 C
Zaragoza
domingo, junio 20, 2021
escucha onlinespot_img
InicioCiencia y Medio AmbienteOlona destaca la sensibilidad ambiental de Bárcabo, donde han sido capaces de...

Olona destaca la sensibilidad ambiental de Bárcabo, donde han sido capaces de conservar una “joya natural” tan importante como la carrasca milenaria de Lecina

La Carrasca Milenaria de Lecina (Quercus ilex L. supsp. ballota Samp.), localizada en el municipio oscense de Bárcabo, en la Sierra de Guara (Comarca del Sobrarbe), se convirtió el pasado 17 de marzo en el Árbol Europeo del Año 2021. Este jueves, 6 de mayo de 2021, el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, y la directora general de Turismo, Elena Allué, han participado en la entrega del diploma de Árbol Europeo 2021.

Olona ha destacado la importancia del valor cultural y natural de estos árboles singulares explicando que, desde la Dirección General de Gestión Forestal y Medio Natural se ha creado un inventario de 400 ejemplares susceptibles de protección en todo Aragón y hace unas semanas, su director general, Diego Bayona, ya anunció la inversión de 15.000 euros en la mejora de una muralla de contención que protege a la carrasca. Asimismo, el consejero también ha recordado que el Ejecutivo aragonés está estudiando fórmulas que permitan salvaguardar la singularidad de este árbol milenario, al mismo tiempo que se fomente el turismo de la zona, dado que la popularidad que ha adquirido gracias al concurso puede ser un gran revulsivo para la zona.

Durante su intervención, el consejero también ha reconocido la sensibilidad ambiental que tiene el territorio, en particular, la población de esta zona, “porque si hoy podemos celebrar y participar en la entrega de este premio a una carrasca milenaria, es porque durante siglos, los habitantes de esta zona la han cuidado, y, durante los años más recientes, los responsables públicos como su alcaldesa o las propietarias, a quien también hay reconocer su sensibilidad”, ha dicho. “Desde las instituciones, los poderes públicos y desde la sociedad tenemos que confiar más en la sensibilidad ambiental que tiene el medio rural, porque son auténticos y verdaderos guardianes del territorio. Si hoy podemos disfrutar de los recursos naturales que aún tenemos es porque durante generaciones, hay quién los ha cuidado y conservado”, ha añadido.

Asimimo, el consejero ha reconocido que el gran reto que tenemos por delante está en compaginar la conservación de los recursos naturales con el desarrollo. 

La idea de su presentación al concurso de Árbol de España se gestó a raíz de un acto unitario en homenaje a las víctimas de la COVID-19 y la eurodiputada aragonesa Isabel García presentó la candidatura al Árbol Europeo del Año. El 27 de junio de 2020, se plantaron 731 carrascas, una por cada municipio aragonés, en tributo a las víctimas y como agradecimiento a los trabajadores sanitarios, residencias de mayores y servicios esenciales.

Precisamente, se eligió este árbol como símbolo de la identidad de Aragón. Resistente (símbolo de lucha), siempre verde (símbolo de vida), floreciente en abril (mes de Aragón) y fuerte (adaptado a la climatología extrema de Aragón). De hecho, en uno de los cuarteles del escudo de la Comunidad se encuentra el árbol del Sobrarbe, una encina con historia.

El objetivo del título honorífico Árbol Europeo del Año, concurso organizado por la Environmental Partnership Association (EPA), una agrupación de seis fundaciones de Bulgaria, República Checa, Hungría, Polonia, Rumania y Eslovaquia que apoyan proyectos enfocados a la protección del medio ambiente y la movilización de las comunidades locales, es enfatizar el carácter de patrimonio natural y cultural de estos antiguos árboles como algo a proteger y respetar. En este concurso, no solo se valora la belleza, tamaño o edad del árbol, sino su historia y su relación con el territorio y la comunidad con la que convive. La primera vez que se celebró el concurso del Árbol Europeo fue en el año 2011, trasladando a España el popular concurso del Árbol del Año, celebrado en la República Checa.

La Carrasca Milenaria de Lecina, conocido por la leyenda como “el árbol de las brujas”, declarado “Árbol Singular” desde el 7 de octubre de 2017
La carrasca de Lecina cuenta con unos parámetros biométricos “espectaculares”, ya que cuenta con 16,26 metros de altura y más de 7 metros de perímetro, destacando entre los ejemplares de su misma especie. Tiene una copa amplia e irregular, característica de ejemplares longevos. Sus hojas con elípticas, de contorno redondeado, con borde poco dentado o espinoso y de color verde oscuro e intenso en el haz, pero blanquecino por el envés.

Su singularidad radica en su morfología, en la espectacularidad de sus dimensiones y su vigor, además de su longevidad, ya que se considera milenario. Conocida y querida por los vecinos, cuenta con leyendas y ha sido el escenario de eventos y pactos importantes.

También conocido como el árbol de las brujas, cuenta la leyenda que en los tiempos en los que las brujas poblaban la Sierra de Guara, bailaban y celebraban alrededor de la carrasca. Mil años después, sigue siendo la unión con las personas la causa de que la carrasca continúe en pie en este pequeño pueblo del Alto Aragón de 13 habitantes. Los vecinos la elegían y siguen eligiendo para sus celebraciones.

El lugar donde se encuentra también la hace especial, ya que se localiza en un paisaje “antropizado”, pero muy acorde con el entorno la acompaña, haciéndola protagonista en todo momento. Además, se encuentra rodeada de vegetación de carácter mediterráneo esclerófilo, dominado por encinares de sustrato básico y se localiza muy cercana al pueblo, rodeada de casas antiguas con murete de piedra alrededor y parcelas pequeñas de cultivos, como olivares.

Cabe recordar que se encuentra en un Lugar de Interés Comunitario (LIC), en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), dentro de la Red Natura 2000 y en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. También dentro del Parque Cultural Río Vero.

Aragón cuenta con 19 Árboles y seis Arboledas Singulares

El Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Aragón se regula por el Decreto 27/2015, de 24 de febrero, del Gobierno de Aragón, por el que se regula el Catálogo de árboles y arboledas singulares de Aragón, y es un registro administrativo de carácter público dependiente de la Dirección General de Conservación del Medio Natural.

Actualmente, el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares del Gobierno de Aragón protege legalmente a 19 ejemplares que destacan por su monumentalidad: Abeto de los Tres Quiñones, Haya de la Caseta de Pascual, Encina de Lecina, Tilo de Benasque, Caixigo Torrentillo, Pino de la Valdenavarro, Enebro de Sabiñan, Sabina de Villamayor, Quejigo de la Casa de la Vega, Cedro de la Torre Nuestra Señora del Pilar, Secuoya de la Torre Nuestra Señora del Pilar, Chopo Cabecero del Remolinar, Pino del Escobón, Sabina de Blancas, Carrasca de los Tolones, Tejo del Barranco del Cuervo / Teix del Barranc del Corv, Pinsapo de la Torre Nuestra Señora del Pilar, Alcornoque del Prado y Sabimbre. Además, protege también a seis conjuntos singulares: Pinar de Pino Moro, Pinar del pino salgareño en Valdiguara, Ribera de Chopo Cabecero, Hayedo en el Moncayo, Pinsapar de Orcajo y Sabinar de Olalla. Actualmente se sigue trabajando en la ampliación del catálogo.

Un árbol o arboleda singular es aquel que por sus dimensiones, edad o particularidades científicas excepcionales; por su rareza en número o distribución; o por tener interés cultural, histórico o popular relevante es merecedor de formar parte del patrimonio natural y cultural de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Para solicitar la catalogación de una arboleda o bien de un ejemplar como Árbol Singular, la Dirección General de Sostenibilidad tiene habilitado un correo electrónico de contacto para más información y consultas: arbolessingulares@aragon.es.

Fotos:

Publicidadspot_img

TITULARES DEL DÍA