Un millar de jóvenes aragoneses participan en «Agencia de nanocríticos», un proyecto educativo del INMA para fomentar el pensamiento crítico

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El Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), centro mixto del CSIC y de la Universidad de Zaragoza consigue una participación de 975 alumnos y alumnas aragoneses, con más de 40 talleres impartidos, en su proyecto “Agencia de NanoCrític@s”, un proyecto educativo muy demandado por los docentes e inexistente en el currículo educativo actual. Este proyecto, desarrollado con éxito en 17 centros diferentes de Aragón, nació con el objetivo de fomentar el pensamiento crítico y apoyar acciones dirigidas a formar a los alumnos de Educación Primaria, Educación Secundaria y Bachillerato en el proceso de generación de conocimiento científico y dotarlos de las herramientas necesarias para desarrollar su pensamiento crítico y la toma de decisiones basada en la evidencia. Es importante destacar que en este proyecto no hay una solución correcta y no siempre se llega a la misma conclusión. Sin embargo, la clave de Agencia de NanoCrític@s es que los casi mil participantes han aprendido a discernir entre datos potencialmente falsos y datos veraces previamente contrastados, descubriendo los pasos clave del método científico. La nanociencia es un área multidisciplinar que engloba investigaciones en ámbitos tan variados como la medicina, el medio ambiente o la alimentación, entre otros. Áreas que están expuestas a multitud de información que, en muchas ocasiones, no está contrastada y da lugar a falsas creencias, mitos o incluso teorías pseudocientíficas. Por ello, desde nuestro Instituto, consideramos fundamental la divulgación de esta rama y los avances en esta disciplina a los grupos educativos de Aragón mediante la generación de herramientas, como ésta, que fomenten el pensamiento crítico. Nuestra amplia experiencia en divulgación nos ha demostrado que la difusión de los resultados es tan importante como la investigación, por ello, en esta actividad, los 975 alumnos han sido partícipes del método científico en primera persona. Esta implicación por parte de los participantes favorece el principal objetivo del proyecto que es que aprendan a discernir entre datos potencialmente falsos y datos veraces previamente contrastados.