El Real Zaragoza ha emitido este jueves un comunicado oficial para condenar con rotundidad los actos vandálicos y las amenazas que se han producido en los últimos días y que han afectado a domicilios familiares, locales particulares e instalaciones del club. La entidad zaragocista ha querido marcar una línea roja muy clara en un momento de enorme tensión deportiva y social, dejando claro que una cosa es la crítica por la situación del equipo y otra muy distinta la intimidación.
En su nota, el club asegura que estos hechos ya han sido puestos en conocimiento de las autoridades competentes, lo que revela la gravedad de unos sucesos que han ido más allá del enfado lógico de la afición por la delicada situación clasificatoria del equipo.
El Real Zaragoza, eso sí, no rehúye su responsabilidad en el momento actual. Al contrario. En el comunicado asume “al cien por cien” las consecuencias de la mala dinámica deportiva y admite tanto el malestar como la decepción generada entre sus seguidores. La entidad reconoce así que entiende y acepta “la crítica severa y los reproches” derivados de una campaña que ha llevado al equipo a una situación límite.
Sin embargo, el club subraya que hay barreras que no pueden cruzarse. La amenaza, la coacción y cualquier tipo de violencia quedan fuera de cualquier expresión legítima de protesta. El mensaje del Zaragoza es tajante: nada justifica este tipo de comportamientos y no tienen cabida “bajo ninguna circunstancia”.
Además, la entidad ha querido desvincular estos hechos del sentimiento general del zaragocismo. El club sostiene que se trata de acciones aisladas cometidas por una minoría que no representa a la afición del Real Zaragoza ni los valores históricos del zaragocismo. En ese sentido, la nota también pone en valor el comportamiento habitual de la hinchada blanquilla, a la que define como una de las más reconocidas del país por su fidelidad y su ejemplo tanto dentro como fuera de los estadios.
En la misma línea, el Real Zaragoza ha agradecido los mensajes de apoyo y empatía recibidos hacia las personas afectadas, así como las muestras de rechazo a unos hechos que han generado una profunda preocupación en el entorno del club.
Más allá de la condena institucional, el comunicado también mira al césped. El Zaragoza recuerda que todavía restan cuatro jornadas para el final del campeonato y que aún existen opciones de revertir la situación, empezando por el decisivo compromiso de este sábado ante el Real Valladolid. Por ello, el mensaje final del club es una llamada a la unidad en el momento más delicado del curso.
La entidad entiende que solo desde el compromiso colectivo, el apoyo mutuo y la unión será posible intentar sacar adelante una temporada que se ha convertido en una auténtica pesadilla. En medio del nerviosismo, la crispación y la angustia por lo que está en juego, el Real Zaragoza ha querido lanzar un mensaje claro: la crítica es legítima, la violencia no.






