Bús y tranvía recuperan el lunes las frecuencias habituales, aunque el aforo seguirá limitado al 50% por seguridad

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El transporte público urbano de Zaragoza recuperará el lunes, 1 de junio, su dotación y sus frecuencias habituales para esta época del año. De este modo, se normaliza en parte un servicio público fundamental para la vida cotidiana de la ciudad en plena desescalada de la crisis del coronavirus. Para mantener la distancia segura entre los viajeros, y siguiendo las indicaciones del Gobierno de España, el aforo máximo permitido en los vehículos seguirá siendo del 50%.

Tanto el autobús como el tranvía continúan realizando de manera constante e invariable el servicio de limpieza y desinfección específico que se puso en marcha con motivo del estado de alarma. Este servicio es complementado en el tranvía con un trabajo de limpieza añadido en todos los tranvías en el inicio de su recorrido desde el principio de línea en Valdespartera.

Además, y como ya se anunció en su momento, todos los vehículos mantendrán instalados y disponibles los dispensadores de hidrogel que permiten ofrecer a los viajeros un plus de seguridad durante sus trayectos. Zaragoza fue la primera gran ciudad de España en ofrecer este servicio, tan importante en la lucha común contra el contagio del COVID-19.

Como se recordará, hasta el día 30 de marzo tanto el autobús como el tranvía mantuvieron la frecuencias habituales, para facilitar el acceso de la ciudadanía al servicio público de transporte, considerado esencial. Desde esa fecha, y siguiendo lo establecido por sucesivos reales decretos del Gobierno de España, la oferta se redujo aunque, en todo momento, adecuada a la demanda real, que llegó a ser de sólo el 5% respecto a un día equivalente del año anterior.

Durante las últimas semanas, de manera progresiva, y en consonancia con la progresiva «desescalada» y sus fases, se han ido introduciendo distintos refuerzos y modificaciones que han servido para cubrir adecuadamente la demanda real, también poco a poco en alza. Actualmente, con datos de esta misma semana, el número de viajeros está por debajo del 30% del habitual, aunque se espera que la reactivación económica y social ayude a ir mejorando esos datos de ocupación.

A partir del lunes se restituirá, así, el servicio ordinario de bus y de tranvía, en las frecuencias y horarios habituales para esta época del año. En el caso del autobús, se exceptúan algunos servicios que no son de momento necesarios: la línea 34 hasta el Parque de Atracciones (sigue cerrado) o el servicio al Mercadillo del Parquin Sur (hasta que éste vuelva a abrir sus puertas).

El servicio para personas con movilidad reducida (PMRS) se prestará con 3 autobuses y seguirá suspendido el servicio de búho bus. El autobús turístico estará autorizado, aunque en función de las indicaciones de Zaragoza Turismo.

Asimismo, se recuerda que seguirá siendo obligatorio validar el trayecto con tarjeta bus, ciudadana o abonos temporales, y seguirá sin admitirse el pago en efectivo. Entre las novedades destaca, finalmente, que el acceso a los autobuses volverá a hacerse por la puerta delantera respetando, en todo momento, las distancias de seguridad establecidas.

Se recuerda que es obligatorio el uso de mascarilla para todos los usuarios.


MÁXIMA SEGURIDAD SANITARIA EN AUTOBÚS Y TRANVÍA

Tanto los autobuses como los tranvías continuarán siendo objeto de una limpieza y desinfección específicas diarias. Zaragoza fue también la primera ciudad en la que se instauró de manera permanente dicha limpieza para garantizar al máximo la salud de los usuarios. A lo largo del desarrollo de la crisis se han ido introduciendo distintas mejoras para incrementar esa seguridad, como la definición de los lugares que sí y no pueden ser ocupados o la instalación de hidrogel en todos los vehículos.

Esta limpieza constante se ve reforzada aún más en el caso de los tranvías. Cada día, con horarios de 7,30 h a 17,30 h de lunes a viernes, y de 9 h a 19 h sábados y domingos, se aplica un refuerzo específico en las unidades cuando los tranvías, ya de vacío y sin interferir con los viajeros, invierten su sentido en Valdespartera.

Los empleados proceden a limpiar las superficies de contacto, los asideros, los asientos y la cabina del conductor. Emplean un detergente desinfectante clorado de gran capacidad limpiadora, que se aplica también en ámbitos sanitarios. Se trata de un producto bactericida, fungicida, esporicida y virucida, altamente concentrado y de gran estabilidad.