El Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado la activación de la Fase 3 de la reforma integral de la avenida de Valencia, que comenzará el próximo martes, 16 de junio, a partir de las 9:30 horas. Esta fase marca un momento crucial en el desarrollo de las obras, que abarcan un tramo de casi 14.000 metros cuadrados y que buscan transformar la avenida en un espacio más accesible y seguro para los vecinos.
Detalles de la obra y su impacto en la movilidad
Las obras se llevarán a cabo en toda la extensión de la avenida, con excepción de tres cruces que permanecerán habilitados: de Bretón a García Sánchez, de Pamplona Escudero a Ávila, y de Lérida a Fueros. A pesar de que las obras ocuparán la totalidad de la vía, el tráfico en la zona no experimentará cambios significativos, ya que se mantendrá el flujo actual. Sin embargo, se restablecerá el giro directo desde Tomás Bretón hacia García Sánchez, lo que permitirá a las líneas de autobús Ci3 y 22 recuperar su itinerario habitual.
La inversión total para la reforma asciende a 6.648.365,01 euros, y tiene como objetivo no solo mejorar la movilidad, sino también crear un entorno más amigable para los peatones. Se prevé la construcción de una nueva plaza arbolada con juegos infantiles y bancos en la confluencia de las calles Juan José Lorente y Fueros de Aragón, un área actualmente saturada por vehículos.
Beneficios para la comunidad y apoyo al comercio
La remodelación de la avenida también incluye la mejora de las infraestructuras, como la renovación de las tuberías de agua potable y la instalación de un nuevo sistema de alumbrado público más eficiente. Además, se plantarán 96 nuevos árboles y se crearán zonas verdes que ayudarán a mejorar la calidad del aire y el entorno urbano.
El Ayuntamiento ha reconocido que el proceso de obras puede generar inconvenientes para los vecinos y comerciantes. Por ello, se ha establecido un plan de apoyo que incluye ayudas económicas de hasta 400 euros mensuales para aquellos negocios que demuestren una reducción en su facturación. Asimismo, se ofrecen bonificaciones fiscales en el IBI y el IAE para mitigar el impacto de las obras en los comercios locales.
Con esta reforma, el Ayuntamiento busca no solo mejorar la calidad de vida de los residentes, sino también revitalizar el comercio de la zona, creando un espacio que invite a la permanencia y al disfrute por parte de los ciudadanos.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción.



