El jugador del Real Zaragoza, Hugo Pinilla, ha comparecido en rueda de prensa en un momento clave de la temporada, marcado por la reacción del equipo en las últimas jornadas y su irrupción en el primer equipo. El canterano ha repasado su crecimiento reciente, el impacto de David Navarro y la situación del equipo en la lucha por la permanencia, dejando un mensaje de ambición y confianza.
Pinilla, que ha pasado en pocas semanas de la dinámica del filial a ser titular, ha explicado con naturalidad su salto al primer equipo. “La conversación con David fue con total normalidad. Yo al final trabajo para eso, para ser titular. Tienes que estar preparado para eso”, señaló. El joven futbolista destacó también el respaldo recibido desde el club: “Tanto Lalo como David desde el primer día me han dado su máximo apoyo tanto con las titularidades como con la renovación y muy contento”.
El mediapunta aragonés, que ha renovado recientemente hasta 2030, no ocultó su ilusión por consolidarse en el club de su vida. “Para mí es una ilusión. Entré en alevines, este es mi décimo año aquí y yo quiero estar toda la vida aquí. Es un sueño cumplido que se va a ir desarrollando durante todos estos años”, afirmó.
En el plano emocional, Pinilla reconoció el impacto de jugar ante la afición zaragocista en un momento tan delicado. “Lo que todo el mundo quiere cuando es un crío es jugar delante de tu gente. Trabajas tan duro durante tantos años para poder jugar ahí. Estoy súper motivado y súper ilusionado con esta nueva vida que me ha tocado vivir”, explicó.
Confianza y libertad con David Navarro
Uno de los aspectos más destacados de su intervención fue el papel del nuevo entrenador. Pinilla subrayó la confianza que David Navarro ha depositado en él y en el equipo. “Lo que me pide es que tenga total libertad, que pida el balón, que me acerque a zonas para estar en contacto con él. Mi juego se basa en eso y él me aporta total confianza para poder ser clave en las asociaciones”, indicó.
Además, valoró el cambio anímico que ha supuesto su llegada: “Nos aporta una gran tranquilidad, nos motiva. Cada entrenamiento hay una charla que nos da palabras de agradecimiento por el esfuerzo y eso se ha visto reflejado en los últimos partidos”.
El joven futbolista también incidió en la importancia de esa libertad dentro del sistema: “Te da una tranquilidad que te permite hacer cosas que a lo mejor no te atreves. Él insiste en que lo intentes y eso es muy importante, siempre dentro de una organización táctica”.
Un camino de esfuerzo y paciencia
Pinilla no esquivó las dificultades vividas durante la temporada, en la que pasó meses sin jugar pese a estar en dinámica del primer equipo. “Como todo chaval de 19 años, quería jugar siempre. Llegaba el lunes, no jugaba y entrenaba al máximo para ver si la semana siguiente podía tener una oportunidad”, relató.
El canterano valoró ese periodo como parte de su formación: “He estado muchos meses sin jugar, pero sin ese esfuerzo no podría haber llegado ahora a esta oportunidad”.
Confianza en la permanencia
En cuanto a la situación del equipo, Pinilla fue claro y optimista. “Estamos a cuatro puntos y quedan 36, claro que se puede”, afirmó con rotundidad. El jugador cree que el nivel mostrado en los últimos partidos es el camino a seguir: “Si jugamos como estas semanas, con el nivel futbolístico y la confianza que tenemos ahora, se puede sin ningún tipo de duda”.
Sobre el próximo partido en Riazor, insistió en mantener la misma línea: “Hay que afrontarlo como los dos últimos partidos. Tenemos más confianza, pero no nos podemos conformar. No se ha conseguido nada y hay que apretar más que nunca”.
Un vestuario unido y referentes claros
Pinilla destacó también el ambiente dentro del vestuario en un año complicado. “Es un gran grupo, pese a la situación. Siempre me han apoyado”, aseguró. Entre sus referentes mencionó a varios compañeros: “Sebas y Kenan me dan muchos consejos, hablo mucho con ellos. El capi Francho y Kady son un gran referente para mí”.
También tuvo palabras para su entorno personal, especialmente para su padre: “Ha sido mi máximo apoyo durante todos estos años. Gracias en parte a él soy la persona que soy”.
Un deseo claro para el Zaragoza
Coincidiendo con el aniversario del club, el canterano cerró su intervención con un mensaje claro sobre el objetivo inmediato. “Este año empieza por salvarnos. Y a partir de ahí, que el equipo crezca y esté en lo más alto del fútbol español. Pero hay que ir paso a paso”, concluyó.
La comparecencia de Hugo Pinilla refleja el momento de cambio que vive el Real Zaragoza: un equipo que empieza a competir mejor, un vestuario que recupera la confianza y una nueva generación que empuja desde dentro. El reto sigue siendo mayúsculo, pero, como repite el propio jugador, ahora al menos hay motivos para creer.






