El futuro de Ale Gomes apunta cada vez más a Italia. El periodista italiano Gianluca Di Marzio asegura que el acuerdo entre el Venezia y el Real Zaragoza está prácticamente cerrado para el traspaso del joven central zaragocista. Según esta información, la operación se cerraría por 2 millones de euros más bonus, a falta únicamente de las firmas entre los clubes.
La noticia supone un giro relevante en una negociación que ya se había acelerado durante los últimos días. El Venezia, recién ascendido a la Serie A, había situado a Gomes como uno de sus objetivos para reforzar la defensa y las conversaciones han terminado cristalizando en una operación que, si se confirma oficialmente, dejará una cantidad importante en las arcas del Real Zaragoza por un futbolista formado en su cantera.
Ale Gomes, nacido en Zaragoza el 14 de febrero de 2008, es uno de los proyectos más destacados que han salido recientemente de la Ciudad Deportiva. El Real Zaragoza lo hizo jugador del primer equipo a todos los efectos durante la pasada temporada, después de su irrupción con los mayores y tras disputar sus primeros partidos oficiales con la camiseta blanquilla.
La venta, sin embargo, deja también una lectura deportiva delicada. El Zaragoza pierde a un central de solo 18 años, con margen de crecimiento, físico importante —1,87 metros— y experiencia ya acumulada en fútbol profesional. Gomes cerró la temporada 2025-26 en segunda división con 13 partidos, 7 titularidades y 721 minutos, sin goles ni asistencias, con una nota media de 6,37 según FotMob.
El primer dato que define su curso es el de la participación. Gomes no fue un titular indiscutible, pero sí dejó de ser únicamente una promesa de cantera. Sus 721 minutos equivalen a algo más de ocho partidos completos, una muestra todavía corta para emitir juicios definitivos, pero suficiente para confirmar que el Real Zaragoza ya lo había introducido en una categoría exigente. En el balance global, AS contabilizaba además 13 partidos en Segunda y otros dos en Copa.
Desde el punto de vista defensivo, sus números muestran un perfil de central más práctico que vistoso. Gomes acumuló 61 acciones defensivas, 15 entradas, 40 despejes, 4 tiros bloqueados y 14 recuperaciones. Traducido a ritmo de 90 minutos, son aproximadamente 7,6 acciones defensivas y 5 despejes por partido completo, cifras que hablan de un defensa obligado a intervenir, proteger área y resolver situaciones cerca de su portería.
También hay un dato interesante en el uno contra uno: solo fue regateado una vez durante toda la temporada en LaLiga2, según FotMob. Es una cifra positiva, aunque debe interpretarse con cautela por el volumen limitado de minutos. En los duelos, ganó 32, con un 58,2% de éxito, mientras que en el juego aéreo venció en 8 disputas, con un 44,4%. Para un central de 1,87 metros, el porcentaje aéreo señala margen de mejora, especialmente si su destino es una Serie A donde el área propia exige mucha contundencia.
Con balón, Gomes ofreció una versión sobria. Completó 186 pases, con un 81,9% de acierto, y generó 2 oportunidades. No son cifras de central constructor ni de futbolista encargado de iniciar constantemente el juego, pero sí apuntan a un jugador que reduce riesgos y no compromete en exceso la posesión. Su debe aparece en el desplazamiento largo: 10 balones largos precisos, con un 37% de acierto, un apartado que tendrá que pulir si quiere adaptarse a un equipo que pretenda progresar desde atrás con más frecuencia.
La disciplina fue otro de los aspectos a vigilar. Gomes vio 5 tarjetas amarillas en 721 minutos, lo que equivale aproximadamente a una amarilla cada 144 minutos. No fue expulsado, pero el dato refleja intensidad, agresividad competitiva y quizá cierta necesidad de ajustar los tiempos defensivos en una categoría superior.
El Venezia compraría, por tanto, potencial más que rendimiento consolidado. Ficha a un central joven, con experiencia temprana en Segunda División, internacional en categorías inferiores y con margen para crecer en un contexto competitivo. El Real Zaragoza, por su parte, se aproxima a una operación económicamente relevante, aunque con el inevitable debate de fondo: vender ahora a una de sus promesas o asumir el riesgo de retener a un jugador cuyo mercado ya se ha activado fuera de España.
Si se firman los documentos, Ale Gomes dejará el Real Zaragoza como otra salida que habla del talento que produce la Ciudad Deportiva, pero también de la dificultad del club para sostener a sus jóvenes valores cuando aparece una oportunidad desde una liga de primer nivel.






