La Guardia Civil ha abierto una investigación contra dos jóvenes de 20 años, residentes en Andratx, Islas Baleares, por presuntamente arrojar neumáticos en plena autovía A-23, a la altura de Santa Eulalia del Campo, en Teruel. Este incidente, ocurrido el pasado 3 de mayo, ha generado un grave riesgo para la circulación, obligando a otros conductores a maniobrar para evitar un accidente.
Los hechos y la investigación
El suceso se produjo alrededor de las 19:45 horas, cuando varios testigos alertaron al Servicio de Emergencias 112-SOS Aragón sobre el comportamiento temerario de los ocupantes de un vehículo deportivo. Los agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de Teruel se movilizaron rápidamente para retirar los neumáticos de la carretera y localizar el vehículo implicado. Gracias a las descripciones proporcionadas por los testigos, los investigadores lograron identificar y localizar a los dos jóvenes en su domicilio en Baleares.
Los investigados habían participado previamente en una actividad deportiva en un circuito de Navarra, donde también habían sido interceptados por la Guardia Civil por transportar los neumáticos de manera peligrosa. Tras solucionar esa incidencia, continuaron su viaje hacia Teruel, donde se produjo el incidente en la autovía.
Consecuencias legales y recomendaciones de seguridad
Los jóvenes se enfrentan a dos delitos contra la Seguridad Vial, según el Artículo 385 del Código Penal, lo que podría acarrear penas de prisión de seis meses a dos años, multas de doce a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días. Las diligencias han sido enviadas al Tribunal de Instancia nº 2 de Teruel para su evaluación judicial.
La Guardia Civil ha aprovechado esta ocasión para recordar la importancia de mantener la atención durante la conducción, ya que situaciones cotidianas pueden volverse peligrosas por cambios en las condiciones de la carretera o por acciones imprudentes de terceros. Además, se ha instado a la ciudadanía a colaborar denunciando comportamientos que pongan en riesgo la seguridad vial, recordando que el teléfono gratuito 062 está disponible para tales informes.
Este incidente subraya la necesidad de una vigilancia constante en las carreteras aragonesas, donde la imprudencia puede tener consecuencias fatales. La colaboración ciudadana es clave para prevenir situaciones de riesgo en la vía pública.






