Rubén Díez reivindica el valor de la racha: “No es fácil ganar tres partidos seguidos”

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Fotografía: Sergio Sanz.

Rubén Díez fue una de las voces del Real Zaragoza tras la victoria frente al Cartagena y dejó un mensaje claro: el equipo está creciendo, la afición vuelve a empujar y la dinámica ya empieza a tener valor propio. Después del 1-0 en el estadio modular, el centrocampista quiso destacar la importancia de encadenar tres triunfos consecutivos y pidió mantener la misma línea de trabajo.

“Creo que el ambiente ahora mismo es de felicidad, que están con nosotros”, señaló Rubén al hablar de la afición. El futbolista subrayó que el apoyo del zaragocismo va a ser fundamental durante toda la temporada, especialmente en casa: “Cuando nos empujan, ese plus aquí en casa nos lo van a dar siempre”.

Rubén agradeció el respaldo recibido desde el primer desplazamiento a Tarragona y pidió continuidad: “Si se puede pedirles algo, que sigan así”. Para el centrocampista, el equipo está respondiendo con compromiso: “El equipo se está dejando todo”. La victoria ante el Cartagena, además, abre la puerta a un nuevo reto inmediato: buscar la cuarta consecutiva el viernes.

El jugador valoró de forma muy positiva el inicio liguero del Real Zaragoza, especialmente después de la derrota sufrida en Tarragona en la primera jornada. “Es un inicio muy bueno, y más después de la derrota injusta en Tarragona”, afirmó. Para Rubén, el equipo ha sabido rehacerse y demostrar su capacidad competitiva: “Hay que felicitar a toda la plantilla y cuerpo técnico por estas tres victorias, porque no es fácil hacer tres victorias seguidas”.

Su titularidad también fue uno de los asuntos de la noche. Rubén reconoció que en las últimas semanas ha tratado de mantenerse al margen del ruido exterior. “Intento abstraerme un poco del ruido de fuera porque creo que no ayuda”, explicó. Su respuesta ha sido trabajar en silencio, entrenar bien y ponerle difícil la decisión a Ibai Gómez.

Ante el Cartagena tuvo la oportunidad y se sintió cómodo. “Intento ayudar al equipo en todo lo posible”, señaló. Eso sí, admitió que le faltó acierto en la finalización: “Me ha faltado un pelín de suerte en el gol”. En la primera parte tuvo ocasiones claras para abrir el marcador, pero no logró materializarlas.

Rubén se siente identificado con la propuesta de Ibai. “Soy un jugador al que le gusta tener el balón, estar en contacto con él”, afirmó. Y el plan del técnico encaja con esa idea: “La propuesta de Ibai es esa, que el equipo sea muy protagonista”. En ese contexto, el centrocampista puede encontrar un papel importante dentro del equipo.

También habló de su relación con el entrenador, con quien ya había compartido vestuario. “Ya nos conocíamos de antes. Sabe qué tipo de persona soy, cómo trabajo en el día a día”, explicó. Para Rubén, no ha hecho falta ningún mensaje especial: trabajo diario, decisiones del técnico y el equipo por encima de cualquier individualidad.

Preguntado por su posición, no quiso encasillarse. Ni seis, ni ocho, ni diez de forma definitiva. “Soy lo que el míster me necesite en cada momento”, respondió. Aunque sí reconoció una preferencia: “Estoy un pelín más cómodo cuando llego a área”. Su objetivo, en cualquier caso, es sumar donde haga falta.

En el análisis del partido, Rubén destacó la movilidad que encontró junto a Lucas Terrer, Marco Sangalli y Jaume Jardí. “Estábamos teniendo mucha movilidad, encontrando muchos huecos”, explicó. La única frustración fue no haber convertido alguna de las ocasiones claras de la primera parte, que habrían supuesto el 1-0 y cambiado antes el desarrollo del encuentro.

El centrocampista también puso en valor el ambiente interno del vestuario. “Es una plantilla súper sana, muy trabajadora”, aseguró. Para Rubén, todos tienen claro el objetivo común y el día a día está siendo clave para construir un grupo competitivo.

Ahí ve una función importante de los veteranos. Mantener el buen ambiente, cuidar el trabajo diario y recordar que el escudo está por encima de cualquier jugador. “Vestuarios donde no hay buen ambiente y donde no se trabaja en el día a día no llegan a nada”, advirtió.

Rubén Díez se marcha del partido reforzado. El Zaragoza ganó, él tuvo protagonismo y el equipo volvió a transmitir sensación de bloque. La tercera victoria consecutiva no debe disparar la euforia, pero sí merece ser valorada. Como dijo el propio Rubén, no es fácil ganar tres seguidos. Y este Zaragoza, después de mucho tiempo, empieza a hacerlo.