El atasco del descenso: la salvación sigue a 4 puntos

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La jornada, al menos de momento, no ha empeorado la situación clasificatoria del Real Zaragoza. El equipo blanquillo continúa a cuatro puntos de la permanencia después de que ninguno de sus rivales directos haya aprovechado el tropiezo zaragocista. La distancia con el Cádiz, que marca la salvación con 39 puntos, se mantiene intacta, una circunstancia que deja al equipo de Zaragoza todavía con vida pese a su delicadísima situación.

La clasificación refleja un atasco monumental en la zona baja. El Leganés aparece con 42 puntos y parece haber tomado algo de aire, pero por debajo todo sigue comprimido. La Real Sociedad B suma 42, aunque todavía tiene pendiente su partido ante la SD Huesca, que se disputará el lunes. El Cádiz, con 39, continúa siendo la referencia inmediata para un Zaragoza que tiene 35. Entre medias aparecen tanto el Huesca como el Mirandés, ambos con 36, mientras que la Cultural Leonesa cierra la tabla con 33.

Lo más llamativo es que, una vez más, los equipos de abajo siguen sin dar un golpe encima de la mesa. El Cádiz no ha sido capaz de escaparse. El Mirandés ya ha cerrado su jornada sin pasar de los 36 puntos. El Huesca todavía debe jugar, pero de momento tampoco ha movido su casillero. Y la Real Sociedad B ni siquiera ha disputado aún su encuentro. Así, el Zaragoza, pese a perder y seguir ofreciendo una imagen muy pobre, conserva exactamente la misma distancia respecto a la permanencia.

Es una mala noticia en lo futbolístico, pero una pequeña tregua en lo clasificatorio. El equipo sigue penúltimo con 35 puntos, sí, pero no ha visto aumentar la brecha con la salvación. En una temporada normal, una dinámica tan pobre habría condenado ya al Zaragoza hace semanas. En esta Segunda División tan extraña, tan mediocre por abajo, el conjunto aragonés sigue agarrado a una tabla que no termina de romperse.

Eso sí, conviene no engañarse. Que la distancia se mantenga no significa que el problema sea menor. Significa únicamente que los demás también están fallando. El Zaragoza no está fuera del descenso por méritos propios, sino porque sus rivales directos siguen empeñados en no cerrar la puerta. Y eso, que hoy puede interpretarse como una oportunidad, también encierra una advertencia: algún día uno de esos equipos terminará acertando.

Por eso, el partido del lunes entre la Real Sociedad B y la SD Huesca adquiere una importancia evidente. Para el Zaragoza, el mejor escenario sería un empate, porque impediría que cualquiera de los dos dé un salto importante. Si gana el Huesca, se iría a 39 y alcanzaría la zona de salvación. Si vence la Real Sociedad B, además de alejarse todavía más, dejaría un rival menos en la pelea inmediata. El empate, en cambio, mantendría ese atasco que todavía permite al Zaragoza seguir respirando.

La realidad es tan cruda como simple: el Zaragoza sigue vivo porque nadie remata a nadie. La permanencia continúa a cuatro puntos. No es una buena posición, ni mucho menos, pero tampoco es una sentencia definitiva. Mientras la zona baja siga comportándose como un bloque de equipos incapaces de reaccionar, los blanquillos conservarán alguna opción.

Otra cosa muy distinta es que sepan aprovecharla.