Aragón refuerza vigilancia ante la crecida del Ebro y activa el Plan de Inundaciones

0

El Gobierno de Aragón ha intensificado la vigilancia ante la crecida ordinaria del río Ebro, que ha alcanzado Novillas con un caudal de aproximadamente 1.650 metros cúbicos por segundo. Aunque este volumen es ligeramente inferior a lo anticipado, se ha activado el Plan de Inundaciones (PROCINAR) en fase de alerta. A primera hora de la mañana, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, convocó una reunión en la Sala de Crisis del 112 Aragón para coordinar la respuesta ante esta situación.

Técnicos de Protección Civil en acción

Equipos de técnicos de Protección Civil han sido enviados a las áreas más vulnerables de la Ribera Alta para evaluar el estado de las motas y detectar posibles vulnerabilidades. Uno de los equipos se dirige a localidades como Novillas, Gallur y Alcalá de Ebro, mientras que el otro se enfoca en Utebo y sus alrededores. Especial atención se prestará a la depuradora de Utebo y a los accesos a Monzalbarba y Pradilla de Ebro.

La Confederación Hidrográfica del Ebro anticipa que la crecida alcanzará Zaragoza con un caudal de unos 1.600 m3/s, con la punta de la crecida esperada para este martes al mediodía. Hasta el momento, no se han registrado incidentes significativos relacionados con esta crecida, aunque se mantiene contacto constante con los municipios de la Ribera Alta y Baja para reforzar las labores de prevención. Aunque no se prevén daños en los núcleos urbanos, se advierte de posibles afectaciones en tierras de cultivo y granjas.

Jesús Ramírez se despide del Casademont Zaragoza tras 32 partidos en el banquillo

El Casademont Zaragoza ha anunciado la salida de su entrenador, Jesús Ramírez, poniendo fin a una etapa que se inició el pasado verano y que concluye tras 32 partidos oficiales. El técnico se despide con un balance de 13 victorias y 19 derrotas, cifras que reflejan una trayectoria irregular en el banquillo rojillo.

Ramírez llegó a Zaragoza con la intención de liderar un nuevo proyecto deportivo y así lo ha recordado en su mensaje de despedida, publicado tras hacerse oficial su salida. “Vine a Zaragoza el pasado verano con TODO (ese todo es mi familia. Y toda la determinación, motivación y energía del mundo)”, ha escrito el entrenador, subrayando su implicación personal y profesional desde el primer día.

En su comunicado, el técnico ha explicado que su manera de afrontar los proyectos pasa por involucrarse “y darlo todo para que salgan adelante, cueste lo que cueste, e invirtiendo el tiempo que haga falta”. Sin embargo, ese tiempo “acaba hoy”, ha señalado, reconociendo la sensación de que quedaba “mucho por hacer y mucho por cambiar”.

Durante su etapa al frente del equipo, Ramírez dirigió un total de 32 encuentros, en los que el conjunto aragonés alternó momentos competitivos con fases de mayor dificultad. El porcentaje de victorias, por debajo del 50%, terminó siendo determinante en un contexto de exigencia deportiva y resultados irregulares.

En su despedida, el técnico ha querido agradecer al club la oportunidad brindada, así como el trabajo diario de los empleados de la entidad y del pabellón Príncipe Felipe. También ha tenido palabras para la plantilla, destacando a “los jugadores que hayan tenido compromiso”, y ha mencionado expresamente a Pedro Llompart y al resto del cuerpo técnico por su “incansable y buen trabajo”.

Especialmente emotivo ha sido su mensaje dirigido a la afición. “GRACIAS MAREA ROJA”, ha escrito, en referencia al apoyo recibido durante estos meses. Ramírez ha valorado los gestos de ánimo y las palabras de respaldo que, según ha señalado, le acompañaron durante su estancia en la capital aragonesa.

El entrenador ha concluido su despedida con un guiño personal, asegurando que sus hijos “seguirán cantando: Basket Zaragoza, es mi pasión…”, antes de cerrar con un “Hasta pronto” que deja la puerta abierta a un posible reencuentro en el futuro.

Un club sin rumbo, un estadio sin alma y el escudo perfecto para la propiedad

El debate puede empezar por el arbitraje, pero termina señalando otra cosa: la estructura del Real Zaragoza. Porque, incluso aceptando que el penalti de León fue un disparate, la pregunta es incómoda: ¿qué hace el club para evitar que todo lo demás se hunda?

Aquí aparece el segundo gran eje: la crisis institucional. El problema ya no es Sellés… es el club otra vez. Se denuncia ausencia de liderazgo y de representación: no hay una figura que pueda pedir unión, ni una voz con autoridad para plantarse ante lo arbitral sin sonar a lectura de teleprompter. Se pone un ejemplo revelador: alguien como Zapater —figura simbólica— podría hablar con potestad. Hoy, en cambio, la sensación es de vacío: Fernando López, ¿para qué?.

En ese marco, las palabras de Rubén Sellés pidiendo un paso adelante a la afición se convierten en munición. Se reconoce que fueron “desafortunadas”, “pensadas” y “malinterpretadas”, pero se aporta un dato clave: la aclaración posterior no habría sido un “toque del club”, sino iniciativa propia tras hablar con aficionados. Es decir, el entrenador intenta apagar un fuego que él mismo encendió… mientras, de rebote, le ofrece a la propiedad un salvavidas: le ha generado un escudo otra vez a la propiedad brutal. Si lo cesan, pueden presentarse como los buenos que actúan contra el que “se metió con la afición”. Y así, los responsables reales se marchan laureados.

La crítica se hace más tangible cuando entra el estadio modular. Se describe como un campo que no ayuda, es un cementerio, no tiene acústica, ni cubierta, ni cerradas las esquinas. Si pides ambiente, pero construyes un recinto donde el sonido se escapa, conviertes la exigencia al aficionado en trampa. Y todo esto con el mismo pecado original: han hecho todo con motivo económico y no han prestado ni un segundo de atención a nada deportivo.

En lo deportivo, el análisis es demoledor: entrenador sin saber qué hacer, bandazos, jugadores en posiciones improvisadas, juveniles por necesidad, un mercado de invierno que no cubre lo esencial. Se resume en una frase de guillotina: motivo de despido del director deportivo por no traer un delantero de rendimiento inmediato y un mediocentro que organizara el fútbol. Y la guinda: fichajes que podían haber llegado antes, decisiones tardías, sensación de improvisación permanente.

¿Cambiar de entrenador? Personalmente, no. Porque sería otro escudo más. Si el problema es estructural, cortar la cabeza de siempre solo limpia el espejo, no cura la enfermedad. Y mientras tanto, la percepción más peligrosa: les da igual. Si el club transmite indiferencia, el equipo se vacía; y si el equipo se vacía, la grada termina exhausta.

El Zaragoza no solo se juega la categoría. Se juega la credibilidad. Y cuando un club parece diseñado para el negocio y no para competir, el descenso deja de ser un accidente deportivo, empieza a parecer la consecuencia lógica de una traición continuada.

El VAR como coartada en León, otro capítulo del arbitraje

La indignación no nace del 0-0. Nace de la sensación —cada vez más extendida— de que al Real Zaragoza no solo le cuesta ganar por sus carencias, sino porque en partidos clave se le “adultera” el escenario. Y en León, con el penalti señalado por mano de Francho tras aviso del VAR, esa sospecha se convirtió en certeza para muchos zaragocistas.

La tesis es grave: no se trata de una interpretación discutible, sino de una intervención “premeditada” para conducir al árbitro a una conclusión. El relato pone el foco en el procedimiento: el colegiado no pita la mano en directo porque la había visto perfectamente, pero le llaman del VAR y ahí llega el punto nuclear: no le muestra la mejor de las imágenes… le muestran la peor, en el peor ángulo, la única toma que tapa el primer contacto del balón con la pierna. Si eso fue así, el problema trasciende la jugada: sería la utilización selectiva de la evidencia para justificar un penalti.

Quien sostiene esta versión añade más argumentos técnicos: el balón antes de golpear en el brazo… golpea en la rodilla y el impacto posterior se produciría en la parte posterior del tríceps. Incluso se plantea una lectura de protección: con la trayectoria real, ese balón le golpearía en la cabeza, lo que permitiría entender el gesto como instintivo, no antinatural. En otras palabras, no solo no sería penalti: sería un ejemplo de cómo el VAR puede empujar a sancionar lo que el fútbol, en su dinámica, genera sin intención.

Lo que alimenta la ira no es solo León. Es el contexto. Se menciona un caso exactamente igual en el Mallorca–Betis, donde una mano tras rebote ni siquiera se mira en el VAR y por supuesto no se pita penalti. Y aparece un patrón: jamás se había visto a todos los equipos… cabreados… a todos a la vez. Grandes y pequeños, Primera y categorías inferiores, con comunicados, ruedas de prensa incendiarias y una contestación que ya no es ruido de redes: es debate nacional.

El zaragocismo, además, llega con gasolina acumulada: expulsiones, criterios cambiantes, decisiones que “han decantado en contra”. Y cuando el club se siente estadísticamente señalado —equipo con más rojas, pese a ser de los que menos faltas comete—, el relato se convierte en convicción, ya nadie puede negarlo.

El problema de fondo es corrosivo: si el aficionado deja de creer en el sistema, deja de creer en el juego. Y León, con ese penalti, ha sido para muchos otro recordatorio de que el fútbol, además de malo en el césped, puede ser peor en el despacho del vídeo.

No ser peor ya no te salva

El 0-0 de León no es un accidente: es un espejo. Un espejo feo, sin filtro, donde se miran dos equipos que hoy mismo huelen a barro de descenso. El Real Zaragoza no fue peor que la Cultural. Tampoco fue mejor. Y ahí está el drama: en febrero, con una victoria en diez partidos, “no ser peor” ya no te salva. Te anestesia.

Lo que vimos —y lo que escuchamos después— fue un diagnóstico sin romanticismo: un partido entre dos de los peores equipos de la Segunda División. Duele, pero cuesta discutirlo. La primera parte fue muy mala, un intercambio de imprecisiones, de miedo a equivocarse, de fútbol sin colmillo. La segunda, el Zaragoza “quiso, intentó”, pero la realidad vuelve como un martillo: la falta de calidad es la que es. Y a partir de ahí, el empate se convierte en una trampa matemática. “Sumando 1-1-1 no vamos a ningún lado”. Porque el punto, en esta Liga, ya no es un botín: es una aspirina.

La clasificación, además, se está aclarando por abajo de la peor manera posible. Hace unas semanas te podías agarrar a la idea de una bolsa amplia, ocho equipos metidos en un pañuelo. Ahora “el grupo se hace más pequeño”, el círculo se estrecha y la sensación es inquietante: los que estamos somos los que seremos. Nadie acelera, nadie da un golpe de autoridad, y eso, que podría ser una oportunidad, se está convirtiendo en condena por inercia. Como decía el debate, “nadie gana”, y por eso “si ganas un partido sales casi”, pero si tú no ganas nunca, ese “casi” es un precipicio.

Y entonces aparece el enemigo favorito del zaragocismo: el árbitro. Entiendo el hartazgo. También lo siento. Pero hay un riesgo mortal en convertirlo en explicación total. El arbitraje puede empujarte, sí. Puede torcerte un partido. Puede irritarte una temporada. Pero no puede justificar que el Zaragoza viva instalado en la irrelevancia ofensiva, en el “me esfuerzo” como argumento, en esa pobreza de fútbol que ya ni sorprende. Porque aquí hay una frase que debería tatuarse en el vestuario: el esfuerzo no se premia, se exige. Qué menos que dejarte el alma. Eso no es virtud. Es el mínimo sindical.

Lo peor es que ni siquiera tenemos un asidero futbolístico claro. Antes, con Gabi, al menos existía el autoengaño del “es pronto, hay margen, viene un mercado”. Ahora no hay mercado, no hay milagros, y el equipo parece un puzzle hecho con piezas de tres cajas distintas. Juegan todos en tres posiciones y en ninguna. Y cuando el caos se normaliza, el entrenador también se “desnorta”, aunque no sea su culpa. La realidad es simple y cruel: son muchos problemas, pocas soluciones. Tic-tac, tic-tac, se acaba el tiempo.

Y por encima de todo, hay una ausencia que pesa como una losa: el liderazgo. No el eslogan, no el capitán de brazalete, no el “vamos chicos”. Liderazgo real: el que ordena, el que manda, el que se ofrece cuando quema, el que arrastra al compañero y discute cada metro. No hay ningún líder en el campo. Y sin eso, sin esa mezcla de carácter y oficio, la Segunda te come aunque tengas buenas intenciones.

El Zaragoza está vivo por puntos, pero muerto por sensaciones. Y ese es el miedo: que el empate sea merecido, sí… y aun así sea un paso más hacia ninguna parte. Porque la salvación no se firma con decencia: se conquista con victorias. Y hoy, el Zaragoza no tiene ni el fútbol, ni el alma, ni el mando para ir a por ellas con la fiereza que exige la categoría.

Rubén Sellés llama a la unidad: “No hay otra opción que estar todos juntos”

Rubén Sellés compareció este domingo en una rueda de prensa extraordinaria, convocada tras el revuelo generado por sus declaraciones posteriores al empate ante la Cultural Leonesa. El técnico del Real Zaragoza quiso matizar su mensaje y reafirmarse en una idea central: la necesidad de unión total entre equipo y afición en las 16 jornadas que restan.

“Tuve la sensación de que era el momento de invocar ese llamamiento a esa unión entre la afición y el equipo”, explicó Sellés en su intervención inicial. El entrenador dejó claro que su intención no fue reprochar, sino activar un impulso colectivo en un momento crítico de la temporada. “Era ese momento para hacer saber a todo el mundo que en la actualidad cada uno de nosotros cuenta”, afirmó, apelando a una energía compartida que empuje al equipo hacia la permanencia.

Sellés incluso evocó referentes del zaragocismo para contextualizar su mensaje: “Era un momento para frasear a jugadores como Zapatero cuando se retiró, para decir que el Real Zaragoza será lo que su afición quiera que sea”. El técnico insistió en que su discurso nace “desde el orgullo de representar al Real Zaragoza” y con la convicción de que la unión puede marcar la diferencia.

Cuestionado sobre si sus palabras fueron malinterpretadas, fue tajante: “Pienso que yo dije exactamente lo que tenía que decir. Y luego cada uno hizo la interpretación que quisiese hacer”. Reconoció el apoyo de la afición, especialmente en los desplazamientos, pero subrayó que siempre hay margen para más: “Hemos estado, estamos bien, pero podemos seguir estando bien. O podemos dar un paso para hacerlo excelente y hacerlo todos juntos”.

El entrenador negó que su intervención respondiera al nerviosismo: “Yo no suelo hacer cosas fruto del nerviosismo ni fuera de tiesto”. Admitió que era consciente de que su mensaje generaría debate, pero defendió la necesidad de dar ese “momento gatillo” que active a todos. “¿Queremos seguir teniendo esa posición un tanto victimista o queremos de verdad poner toda la carne en el asador?”, lanzó.

Sellés fue claro al rechazar cualquier lectura en clave de reproche: “Mi intención nunca fue que fuera un reproche. Simplemente que fuera una demanda de más energía, más empuje por parte de fuera”. En su opinión, cada gesto cuenta, tanto para bien como para mal: “Cada acción de soporte cuenta. Igual que cada acción negativa cuenta al revés y cuenta más para el rival”.

Con una victoria en los últimos diez partidos y 16 jornadas por delante, el técnico se mostró convencido de poder revertir la situación. “Yo me he visto con energía desde el principio. Estoy aquí con energía y creo que el equipo ha transmitido valores que queremos inculcar”, aseguró. A su juicio, la única vía posible pasa por evitar la fractura: “No hay otra opción. Tener un discurso negativista no ayuda a nada”.

Sellés cerró su comparecencia reafirmando el plan competitivo del equipo. “No vamos a salir a esperar, no vamos a salir a especular, vamos a salir a por todas”, afirmó. Reconoció que falta “finalizar y precisión en las áreas”, pero se mostró optimista: “Eso lo vamos a encontrar. Y a partir de ahí, con esa actitud y esa manera de hacer, podemos ir donde queramos”.

El Ayuntamiento vigila la subida del Ebro

El consejero de Presidencia, Ángel Lorén, y la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, han mantenido este domingo por la tarde una reunión previa en el parque 1 de Bomberos, para supervisar los trabajos realizados durante el fin de semana ante la crecida del Ebro prevista para esta semana.

En todo momento, se han vigilado y supervisado los caminos, sotos y paseos junto a la ribera del Ebro, que están ya inundados por la cantidad de agua que discurre por el río, debido a las últimas borrascas y tormentas que han azotado la Península Ibérica en las últimas semanas.

Recomendaciones

Los caminos afectados están correctamente señalizados y balizados para evitar su paso, por lo que el Ayuntamiento de Zaragoza pide a los ciudadanos que extremen la precaución y no se acerquen a las riberas, respeten en todo momento las indicaciones y no traspasen estos límites, así como no atravesar vados inundados y no aparcar los vehículos cerca del cauce.

El Gobierno de Aragón analizará la situación ante los nuevos casos de peste porcina en Cataluña

0

La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, y el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, mantendrán este lunes, a partir de las 8:30 h., una reunión de trabajo junto a altos cargos de sus respectivos departamentos para abordar la situación generada por los últimos casos de peste porcina africana detectados en Cataluña, fuera ya del radio inicial registrado el pasado 28 de noviembre.

El encuentro tendrá lugar en el despacho de la Vicepresidenta en el Edificio Pignatelli (Zaragoza) y servirá para analizar la evolución de los focos y evaluar las medidas adoptadas hasta el momento.

Wanapix Aldelís se impone a Txantrea y se mantiene líder en la liga

El Wanapix Aldelís logró una victoria cómoda frente a Txantrea, consolidándose en la parte alta de la clasificación. Desde el inicio del partido, el equipo maño mostró un buen nivel, lo que le permitió llevar la iniciativa y no pasar apuros ante un rival que, aunque luchador, no logró inquietar su defensa.

**Inicio contundente del Wanapix Aldelís**

El encuentro comenzó de manera favorable para las locales, quienes se adelantaron rápidamente en el marcador. En la primera jugada, Mazas, tras un saque de esquina, marcó con un potente disparo desde doce metros, sorprendiendo al portero Irati. El equipo cedió el balón a Txantrea, pero mantuvo una sólida defensa y buscó hacer daño en las transiciones. Ale, la portera del Wanapix, destacó con varias paradas y contribuyó al ataque con saques largos. Uno de esos saques encontró a Marina, quien asistió a Mazas para el segundo gol. El 3-0 llegó cuando Marta, tras un buen pase de Ibáñez, marcó de cabeza.

**Dominio en la segunda parte**

La segunda mitad fue tranquila para el Wanapix Aldelís, que jugó con la ventaja en el marcador. Aunque Txantrea intentó acercarse al área rival, sus oportunidades fueron escasas y poco efectivas. El Wanapix continuó generando ocasiones, pero no logró aumentar su ventaja hasta que, a falta de seis minutos, Marina robó el balón en su propia pista y anotó el cuarto gol. Txantrea, en un intento por cambiar el rumbo del partido, utilizó a una portera-jugadora, pero no tuvo éxito. Finalmente, Ainhoa logró marcar el gol del honor para las visitantes, estableciendo el 4-1 definitivo.

El Wanapix Aldelís se mantiene firme en su camino hacia el éxito, con un equipo que muestra cohesión y determinación en cada partido.

El ITA acoge el Innovation Summit 2026 sobre materias primas estratégicas en Aragón

El Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) será la sede de la jornada central del Innovation Summit 2026, que se llevará a cabo el 20 de febrero en Zaragoza. Este evento, organizado en colaboración con el Iberian Sustainable Mining Cluster (ISMC), reunirá a representantes del ámbito institucional, empresarial y financiero, así como a expertos del sector minero e industrial.

**Participación institucional destacada**

La apertura institucional contará con la presencia del Gobierno de Aragón, incluida Yolanda Vallés, directora general de Energía y Minas, y Esther Borao, directora general del ITA. También asistirán el Dr. Santiago Cuesta López, director general del ISMC, y Álvaro Serrano, consejero delegado de Saloro y presidente del ISMC. La jornada se centrará en la inversión y financiación en el sector de las materias primas, además de ofrecer oportunidades europeas y ejemplos de innovación y sostenibilidad en el ámbito empresarial.

**Estructura del programa**

El programa del evento se dividirá en tres bloques temáticos: Inversión y financiación en la minería; EU Topics, que abordará prioridades y oportunidades de financiación europea; y un Elevator Pitch de Innovación y Servicios Empresariales, donde se presentarán soluciones empresariales de manera dinámica. Además, se presentará una ventanilla del CDTI para proyectos nacionales innovadores, fortaleciendo la conexión entre financiación pública, innovación tecnológica y desarrollo industrial. La jornada está abierta a profesionales interesados, con inscripción previa hasta completar aforo. Los medios que deseen asistir o realizar entrevistas pueden contactar con la organización a través del ISMC o el ITA.