El incendio forestal de Las Peñas de Riglos ha alcanzado su punto más crítico este jueves, con la evacuación de 709 personas de 12 localidades y la amenaza inminente sobre el patrimonio cultural de San Juan de la Peña. A medida que las condiciones meteorológicas han cambiado, el fuego ha afectado a más de 9.000 hectáreas, lo que ha llevado a un despliegue de 33 medios aéreos para combatir las llamas.
Evacuaciones y medidas de protección
El operativo ha requerido la evacuación de localidades como Santa Cruz de la Serós, Binacua y Osia, además de la restricción de acceso en Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca. La seguridad de los ciudadanos es la prioridad, según ha declarado el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, quien ha indicado que no se contempla el regreso de los evacuados hasta que se garantice su seguridad. “La evolución del incendio puede obligar a adoptar nuevas medidas”, ha advertido.
Durante la jornada, los equipos de extinción han enfrentado un reto considerable, especialmente entre la una y las cinco de la tarde, cuando el incendio se acercó peligrosamente a los monasterios. A pesar de la virulencia de las llamas, se han realizado fuegos técnicos para proteger los edificios, y se han retirado bienes patrimoniales de mayor valor como medida preventiva.
Despliegue de medios y previsiones
Más de 500 efectivos de diferentes administraciones están trabajando en la extinción y atención a la población, incluidos miembros de la Unidad Militar de Emergencias y servicios de bomberos de Huesca y Zaragoza. Las dificultades en las comunicaciones han llevado al Gobierno de Aragón a desplegar antenas móviles para asegurar la coordinación del operativo.
La situación meteorológica sigue siendo un factor crítico. Se prevé que el viento del sur, que complica las tareas de extinción, continúe durante la madrugada, aumentando su velocidad a lo largo del día. Sin embargo, se espera un cambio en las condiciones a partir del sábado, con la posibilidad de tormentas que podrían facilitar las labores de extinción.
La comunidad aragonesa sigue atenta a la evolución del incendio, que no solo pone en riesgo la seguridad de los habitantes de la zona, sino también un patrimonio cultural de gran relevancia. La situación sigue siendo tensa y se mantiene un dispositivo de vigilancia en San Juan de la Peña para proteger los monasterios de cualquier reactivación del fuego.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.