Ibai Gómez, tras ganar en Ibiza: “Es una victoria de mucho nivel”

0

Ibai Gómez salió de Can Misses con un mensaje claro: el Real Zaragoza ganó porque supo competir el partido que había previsto. El técnico blanquillo valoró de forma muy positiva el 0-2 ante la UD Ibiza, una victoria que permite al equipo encadenar cuatro triunfos consecutivos y reforzar una dinámica que empieza a tener peso.

“Se ha dado el partido que queríamos”, afirmó Ibai. El entrenador destacó que el encuentro tuvo “una primera parte muy física ante un buen equipo” y subrayó que precisamente por eso era tan importante el bloque completo. Para el técnico, la victoria no se explica solo por los goles de Ureña, sino por la aportación de todos los que participaron.

Ibai puso varios nombres encima de la mesa. Habló de un partido “espectacular” de Edu Espiau, destacó el impacto de Ureña, la entrada de Monzón, la aportación de Saidu y también quiso detenerse en Sem Westerveld. “Destacar la calma y tranquilidad de Westerveld, que viene de dudas que se generan fuera y ha demostrado que él no tiene ninguna”, señaló.

El técnico consideró el triunfo como “una victoria de mucho nivel”. No solo por el resultado, sino por el contexto: fuera de casa, ante un rival exigente y con un equipo capaz de adaptarse a diferentes momentos sin perder su identidad. “El equipo sigue creciendo, generando variantes para diferentes contextos, pero con una misma idea: ser agresivo, robar alto, ser dominador”, explicó.

Ibai insistió en que el Zaragoza volvió a merecer ganar e incluso pudo hacerlo por un marcador más amplio. El equipo encontró soluciones en un partido que no siempre fue cómodo y terminó castigando al Ibiza con la entrada de Ureña, autor de los dos goles en apenas unos minutos.

Una de las claves tácticas estuvo en el uso del doble lateral zurdo. Ibai explicó que ese planteamiento buscaba quitarle el balón al Ibiza. “Habíamos trabajado que Escudero basculara más y Raúl entrara en el lateral”, detalló. Según el entrenador, hubo fases en las que el Zaragoza se organizó “con dos carriles y asimétricos”, y el resultado fue “prácticamente excelente” respecto a lo preparado durante la semana.

El técnico también descartó problemas físicos importantes. Lo que hubo, dijo, fue cansancio. Y lo interpretó como una buena señal: “Así hay que terminar los partidos, dejándose el alma y tirar de corazón”. Ibai volvió a incidir en una idea que repite desde el inicio de curso: quiere un equipo competitivo, que no se reserve nada y que vacíe el depósito en cada partido.

“El equipo se deja el alma cada día, y ese es nuestro objetivo principal”, afirmó. Para el entrenador, el Zaragoza está construyendo una identidad basada en el esfuerzo, la agresividad y la implicación colectiva. “Estoy orgulloso y agradecido a todos”, añadió.

También habló de Ander Herrera, ausente por molestias en la espalda. Ibai explicó que el club tenía muy claro su fichaje por su importancia dentro y fuera del campo. Admitió que podía perderse algunos días durante la temporada, pero destacó que hasta ahora “no ha fallado ni un día” y que ha entrenado “a intensidad altísima”. Sobre su lesión, se mostró moderadamente optimista: “Lo de la espalda no creo que sea para muchos días”.

El técnico valoró especialmente lo que Ander aporta al vestuario. “Lo que da fuera del campo es diferencial”, aseguró. Para Ibai, su grado de implicación es ejemplar: “Es el jugador más involucrado por toda la carrera que lleva detrás. Es de agradecer”.

La afición volvió a ocupar un lugar central en su discurso. Ibai la definió como “impresionante” y aseguró que el apoyo se repetirá “todos los fines de semana”. Su objetivo, dijo, era ilusionar al zaragocismo lo antes posible, porque entiende que esa conexión será decisiva durante la temporada. “Son los que nos harán conseguir el objetivo. Los clubes se sostienen gracias a la gente”, afirmó.

El entrenador también recordó lo que ya dijo tras la derrota inicial en Tarragona. Para él, el equipo debería llevar pleno. “Os dije en Tarragona. El equipo debería llevar cinco de cinco. Sigo pensando que se mereció ganar en Tarragona”, señaló. Más allá de la clasificación, Ibai quiere centrarse en aquello que depende del grupo: mantener la imagen, la actitud y la idea de juego.

El cierre fue una advertencia contra la euforia. “Pies en el suelo, que no nos debilite el halago”, pidió. El Real Zaragoza suma cuatro victorias consecutivas, pero su entrenador no quiere que la buena dinámica relaje al grupo. “Esto es una guerra muy larga y cada batalla hay que pelearla”, afirmó.

Ibai Gómez dejó claro que el camino está marcado y que no piensa permitir desviaciones. “Tenemos claro lo que queremos hacer, cómo lo queremos hacer, y no voy a permitir que nos salgamos de ahí”.