El Gobierno de Aragón ha reafirmado su apoyo a la reapertura de la línea ferroviaria internacional entre Zaragoza y Pau, un proyecto que busca revitalizar la conexión entre España y Francia. Durante un acto celebrado en Canfranc, el director general de Transportes, David Sánchez, instó al Gobierno francés a comprometerse con la financiación necesaria para llevar a cabo las obras pertinentes.
Compromiso de Aragón y Nueva Aquitania
En el evento, que contó con la participación del presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, se discutieron las conclusiones de un proceso de identificación de sinergias territoriales, que reunió a cerca de 150 representantes de diversos sectores, incluidos turismo, empleo y logística. Sánchez enfatizó que la colaboración con Nueva Aquitania es fundamental para que la reapertura de la línea se convierta en una realidad, aunque subrayó que es crucial que Francia concrete su apoyo financiero.
“Aragón va a estar al lado de Nueva Aquitania en esta reivindicación”, afirmó Sánchez, quien también pidió al Gobierno de España que ejerza presión sobre Francia para que asuma su responsabilidad en este proyecto. La reapertura de la línea no solo se considera una mejora en la infraestructura ferroviaria, sino una oportunidad para impulsar la movilidad, el turismo y el empleo en la región.
Oportunidades económicas y sociales
El director general destacó que la recuperación de esta conexión internacional podría fortalecer las relaciones económicas y sociales entre Aragón y Nueva Aquitania. Los talleres realizados en Aragón y en el Béarn, que abordaron temas como movilidad sostenible y desarrollo económico, han permitido identificar oportunidades que podrían surgir de la futura reapertura.
El acto en Canfranc también fue un paso previo a la encuesta de utilidad pública que se prevé iniciar a principios de 2027, lo que podría acelerar el proceso hacia la recuperación de esta importante ruta ferroviaria. Para el Gobierno de Aragón, este proyecto representa una apuesta por una infraestructura estratégica que beneficiaría a ambos lados de los Pirineos, mejorando la conectividad y ofreciendo alternativas sostenibles para el transporte.
La reapertura de la línea Pau-Canfranc-Zaragoza está ahora en manos de las decisiones políticas y financieras que se tomen en los próximos meses, lo que podría marcar un antes y un después en la movilidad transfronteriza en la región.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.