La Sandía del Gállego, una variedad tradicional de San Mateo de Gállego, se suma al Banco de Germoplasma Hortícola del CITA

El Banco de Germoplasma Hortícola del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha incorporado una variedad local de sandía conocida como ‘Sandía del Gállego’ o ‘Sandía de pepita gorda’, procedente de San Mateo de Gállego, Zaragoza. Esta incorporación, realizada gracias a la donación de Javier Burguete, científico de la Estación Experimental de Aula Dei del CSIC, representa un paso significativo en la conservación de la diversidad hortícola tradicional de Aragón.

Historia y características de la Sandía del Gállego

La familia de Burguete ha cultivado esta variedad desde el siglo XIX, siendo un cultivo habitual en las huertas de San Mateo de Gállego, Peñaflor y Montañana hasta hace unas décadas. Sin embargo, el interés del mercado por las sandías sin semillas ha llevado a una notable disminución en su cultivo. La Sandía del Gállego se distingue por su carne jugosa y acuosa, aunque menos dulce que algunas variedades comerciales, y por sus semillas grandes, que históricamente también se consumían como pipas. Esta variedad es rústica y se adapta bien a las condiciones del Bajo Gállego, mostrando buena tolerancia a la sequía y capacidad para producir frutos grandes.

Proceso de conservación y cultivo en el CITA

Las semillas de la Sandía del Gállego han sido sembradas en la parcela experimental del CITA durante la campaña 2026, con el objetivo de multiplicar el material disponible y realizar una caracterización inicial. Los primeros frutos recolectados el 24 de agosto de 2026, con un peso medio de 6,5 kilogramos, han destacado por su sabor dulce y su abundancia de semillas. La incorporación de esta variedad al banco no solo preserva el material vegetal, sino que también documenta las prácticas tradicionales de cultivo, un conocimiento vital para entender su manejo y características.

La labor del Banco de Germoplasma es fundamental para la conservación de la biodiversidad agrícola, salvaguardando recursos genéticos que pueden ser de interés para la investigación y el desarrollo de sistemas agrarios más resilientes. La recuperación de variedades como la Sandía del Gállego no solo contribuye a evitar su desaparición, sino que también refuerza la identidad cultural y agrícola de Aragón.

Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.

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