Ceuta, certezas, incertidumbres, consecuencias… ¿Qué poder tienen quienes tienen poder? Quienes tienen poder tienen el poder que les otorgan quienes les obedecen, …mientras les obedezcan. De momento 72 alcaldes socialistas y se supone que sus concejales, han desobedecido la orden de Sánchez de no participar en las manifestaciones del día 2 de septiembre en apoyo a Ceuta. A aquel Sánchez desahogado que hemos conocido hasta ahora, las manifestaciones apenas le hubieran inquietado; ha habido muchas en su contra y nada le ha desviado de su camino. Pero que te empiecen a desobedecer los tuyos es otra cosa. Estoy seguro de que le han inquietado más esos 72 alcaldes que los cientos de miles de ciudadanos que se han manifestado. Adolfo Suárez contaba que fue consciente de su pérdida de poder cuando empezaron a rechazarle los ministerios que ofrecía (entonces todavía se ofrecían esos cargos a personas solventes). A Sánchez ya comienzan a desobedecerle los suyos. No sé si son imaginaciones mías, pero tengo la impresión, en las pocas comparecencias públicas de Sánchez tras sus vacaciones que he tenido ocasión de ver, que su expresión corporal ha cambiado. No le hemos visto caminar con ese característico balanceo suyo (ese ‘tumbao’ que tienen los guapos al caminar), ni tiene esa mirada arrogante de antes, sino huidiza ahora. Veremos cómo sube a la tribuna del Congreso (en el momento de escribir estas líneas todavía no ha dado comienzo su comparecencia para dar explicaciones sobre Ceuta), pero todas las evidencias que vamos conociendo hasta ahora desmienten el discurso oficial, y así es difícil comparecer de forma solvente y segura ante una oposición que le espera con todo ese arsenal de datos en contra. Los recientes informes policiales que hemos conocido echan por tierra la versión oficial: el Gobierno sí tenía información sobre el riesgo de invasión e ignoró esos avisos, y el régimen marroquí organizó la invasión a Ceuta de los días 30 y 31 de julio, como era evidente para todos. Todavía no se sabe si hubo o no informes del CNI, aunque no es creíble que, si los hubo de la Policía, no los hubiera de nuestros servicios de inteligencia. Pero tanto que no los hubiera como que sí, y se ignoraran, la responsabilidad del Gobierno es gravísima. El problema que le plantean al Gobierno es muy peligroso para ellos, no político, sino personal incluso, porque si se confirma su inacción frente a esas advertencias ciertamente graves se abre la puerta a la posible imputación de los miembros del Gobierno más directamente concernidos, y entre ellas la del propio presidente. El artículo 102.2 de la Constitución está vigente y sería de aplicación al caso. Causa cierta perplejidad que el Gobierno se haya esforzado en exculpar al régimen marroquí, a pesar de todas las evidencias, y, por el contrario, haya culpado a Rusia, a Israel, a la internacional ultraderechista (que nadie sabe quien la integra) y a las mafias, y todo ello sin presentar ni una sola prueba en apoyo de esas tesis. El discurso complaciente, casi genuflexo, ante Marruecos no hace sino incrementar las sospechas sobre la información sensible que puedan conocer sus servicios secretos después del ‘hackeo’ de los móviles del presidente y varios de sus ministros. Llama la atención que siempre en los últimos años, en las relaciones entre España y Marruecos, sea nuestro país el que parece más débil, sumiso ante el otro, cuando es evidente que España es el país más rico y poderoso de los dos. Parece como si la única vulnerabilidad de nuestro país fuera la vulnerabilidad de nuestro presidente. ¿Qué sabrán los marroquíes de él? Hasta ahora nuestras relaciones con Marruecos se han basado siempre en las concesiones y en el apaciguamiento, cuando está demostrado históricamente, desde Chamberlain por lo menos, que esas políticas sólo incrementan las exigencias y el chantaje. Cada concesión abre la puerta a la siguiente exigencia. Y lo cierto es que España puede condicionar la economía de Marruecos, que depende más de nosotros que la nuestra de ellos. Es España quien tiene la sartén por el mango …salvo por la vulnerabilidad de Sánchez. No es una crisis migratoria, o no de la entidad que nos quisieron hacer creer. Que la hay, es cierto. La presencia de subsaharianos en Ceuta que Marruecos rechaza nos plantea un problema estrictamente migratorio, eso es verdad. Pero que la mayoría de los invasores de Ceuta retornara a su país al día siguiente demuestra que estamos ante una medida de presión, que las imágenes y la información que hemos conocido confirman. Hemos visto a la policía marroquí dirigiendo los camiones cargados de personas hacia nuestra frontera. Esos no eran inmigrantes sino invasores. Desmentir esa evidencia es difícil. La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia comenzó en la madrugada del 24 de febrero de 2022 (hora española). Ese mismo día, Pedro Sánchez convocó de urgencia el Consejo de Seguridad Nacional (CSN), que fue presidido por el rey Felipe VI. Ante la invasión de Ceuta, el CSN se ha convocado y reunido el día 25 de agosto, 26 días después de la invasión, y esta vez se evitó la presencia del Rey que, de haber estado presente, hubiera debido presidirlo. ¿Por qué ese retraso? Es otra cuestión que debería aclarar Sánchez en su comparecencia. O el retraso de su Gobierno a solicitar la ayuda de FRONTEX a la Comisión Europea. Quiero concluir estas reflexiones con dos apuntes. Que Sánchez mantuviera sus vacaciones con una ciudad española invadida como lo ha sido Ceuta, supera todo lo que pudiéramos imaginar sobre su irresponsabilidad y falta de empatía. Sólo nos faltó saber que reservó el hotel de Andorra, para acabar en él sus vacaciones, a mitad de agosto, con la crisis en pleno auge, irresuelta, como sigue ahora. Y el segundo de los apuntes es sobre algunos clamorosos silencios: ¿alguien ha oído alguna declaración de Felipe González sobre este asunto? ¿Qué le debe el PSOE, el de antes y el de ahora, a Marruecos? Y por último, sí, es obligado acordarse de los ceutíes, esos españoles de África, de dos ciudades que son españolas desde mucho antes de la existencia de Marruecos. Que sean rehenes de Marruecos es muy grave, pero mucho más lo es que sean rehenes de la inacción del Gobierno español y desamparados por él.
Julio Calvo Iglesias Exconcejal del Ayuntamiento de Zaragoza
